Inmigrantes latinoamericanos que viven en Madrid reclamaron este jueves apoyo institucional para seguir adelante con sus propuestas culturales, ofrecer un lugar de esparcimiento accesible y dar la posibilidad de trabajo a vendedores ambulantes.
Asociaciones de inmigrantes colombianos, peruanos y ecuatorianos, cuyas colectividades son las más numerosas de América Latina en España, se reúnen cada domingo desde el 11 de mayo pasado en una plaza de toros cubierta de la localidad de Leganés.
Allí, 20 km al sur de Madrid, artistas y artesanos proponen diversas actividades de entretenimiento, mientras unos 80 vendedores ofrecen comidas típicas.
Hasta mayo pasado se reunían en el parque de la Casa de Campo, noroeste de Madrid, pero ello generó roces con las autoridades puesto que ese lugar de esparcimiento se convirtió en escenario de marginalidad y comercio ilegal, explicaron asociaciones de latinoamericanos.
"Es desmoralizante que una iniciativa como la de Leganés no tenga el apoyo institucional requerido para que pueda convertirse en modelo a seguir en la búsqueda de soluciones para una verdadera integración social", afirmó en un comunicado la asociación América España Solidaridad y Cooperación (Aesco).
La entidad que agrupa en gran parte a inmigrantes colombianos entiende que "el problema de la marginalidad de la población latinoamericana en Madrid no se puede solucionar con medidas de tipo policial, sino que se necesitan espacios para proyectar acciones de integración e interculturalidad", añade el texto.
Yolanda Villavicenco, portavoz de Aesco, explicó que las asociaciones de inmigrantes están "haciendo un gran esfuerzo de autogestión desde hace seis años" y por eso reclaman "una mayor implicación oficial" para contar con un lugar de encuentro que reúna las condiciones de seguridad e higiene básicas.
Las entidades que concurren a Leganés pagan un alquiler al concesionario de la plaza cubierta, donde los vendedores ambulantes entregan un pago mensual para poder trabajar allí cada domingo.
"El problema es que no se llegan a cubrir los costos", pues la entrada es de 3 euros por persona, pero los menores y los ancianos no pagan, explicó Villavicenco.
Precisó que hasta ahora no han recibido "ningún apoyo de las embajadas" de Colombia, Ecuadory Perú para seguir adelante con su propuesta intercultural.
Pero confió en que el cambio de autoridades en la comunidad autónoma de Madrid, que a partir del 14 de junio dirigirán socialistas y comunistas tras ocho años en manos del Partido Popular (PP, derecha, en el poder central), modifique la actual situación.
"Hemos pedido reuniones con el Partido Socialista (Obrero Español, PSOE) y con Izquierda Unida (IU, pro-comunista), pero nos dijeron que hay que esperar que asuman sus cargos", explicó la portavoz de Aesco.
"El asunto es ver si hay voluntad política para apoyarnos", también desde la alcaldía de Madrid, añadió. Tras los comicios municipales del 25 de mayo pasado el ayuntamiento madrileño seguirá gobernado por el PP.
"Si esta propuesta fenece por falta de apoyo económico o apatía, la Casa de Campo volverá a ser escenario de marginalidad, comercio ilegal y todas las secuelas que acarrea no tener espacios apropiados para el esparcimiento de trabajadores y sus familias, que no pueden pagar una entrada a un teatro o a un partido de fútbol", afirma el comunicado.
Aesco también cuestionó la organización de un programa cultural que para 2004 anuncian la embajada de Colombia en Madrid y las autoridades españolas titulado "El desembarco", para el cual no consultaron a los artistas inmigrantes que viven en España.