El campeón colombiano Independiente Medellín venció 2-1 (1-1) la noche del jueves al Gremio de Brasil, en partido de vuelta por los cuartos de final de la Copa Libertadores de América del 2003, y clasificó a las semifinales del torneo continental de fútbol.
El ariete Jorge Serna, a los 28 minutos, y el mediocampista William Vásquez, a los 90, marcaron los goles del Poderoso. El lateral derecho Anderson Lima, a los 30, había anotado para los brasileños.
Tanto Víctor Luna como Tite habían anticipado en el previo del partido un juego cerrado en el medio campo, de pocos espacios para la maniobra de los creativos, riguroso en defensa para ahogar los ataques, dejando sólo a la imaginación de las individualidades el desequilibrio y así la victoria.
Sin embargo, Independiente Medellín, cuando ya el partido buscaba la ruta de los tiros penales, se encontró con el triunfo en el minuto de Dios, por lo que mira con optimismo hacia Vila Belmiro, el reducto de Santos.
A lo largo de los 90 minutos, el Poderoso buscó en la media distancia sus mejores chances para derrotar al experimentado Danrlei, mientras que Gremio recurrió a la velocidad y a la descarga rápida para llegar a predios del novel David González.
Pero el juego asociado apareció muy discretamente. Independiente Medellín buscó en sus talentosos David Montoya y Mauricio Molina el toque corto y al vacío, pero las ideas fracasaban cuando la defensa gaúcha aparecía en acción. Lo mismo sucedía con Gremio, que no encontraba posibilidad de maniobra en la sociedad Luis Mário-Rodrigo Fabbri.
El partido, entonces, que daba escaso margen para el juego colectivo, además el terreno de juego no ayudaba mucho para el espectáculo por lo húmedo y resbaladizo, comenzaba a privilegiar los intentos individuales, o, por el contrario, las equivocaciones de quienes estaban llamados a no cometerlas.
Y fue justamente un craso error de Danrlei la que originó la anotación del Independiente Medellín a los 28 minutos. El golero no recepcionó correctamente una pelota lanzada por David Montoya desde la izquierda, la soltó en el área chica, donde apareció oportuno el espigado Serna para anotar en el asalto.
Pero la alegría del campeón colombiano se desvaneció en apenas dos minutos, porque Anderson Lima de soberbia ejecución de tiro libre, a unos 25 metros de la portería local, marcó el 1-1, con el que se sentenció la primera mitad.
Los segundos 45 minutos poco cambiaron con respecto al período jugado. Si en la inicial las precauciones en defensa y recuperación eran notorias, en la complementaria se hicieron excesivas, aunque los del talento, por esa gracia de su condición, tuvieron su espacio para el lucimiento y para crear peligro.
Luna ingresó al internacional Tressor Moreno en lugar del defensor Róbinson Muñoz buscando mayor peso ofensivo y control de la pelota, y los consiguió por momentos, porque Independiente Medellín asumió la localía con mayor volumen de ataque, que se tradujero en tres situaciones de gol que fueron malogradas.
Gremio también tuyo lo suyo, en principio con los remates fulminantes de Anderson Lima y luego con las descargas por izquierda de Gilberto buscando la dinámica de Tinga y a los renovados hombres de punta, Caio y Carlos Miguel.
Pero los 90 minutos se consumían rápidamente, con dos equipos entregados a apurar el paso en los últimos instantes, despojándose de prevenciones y buscando el golpe letal para el desequilibrio.
Y esa suerte la encontró el Independiente Medellín en el último minuto del partido. Mao Molina ejecutó un cobro de esquina a media altura, la pelota sobró a la defensa, pero no a Vásquez -ex Newells Old Boys de Argentina-quien la tomó con incomodidad pero con precisión para vencer a Danrlei y marcar el victorioso 2-1.