- MAY. 22, 2003 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
La imagen de las Fuerzas Armadas colombianas sufrió un duro golpe con este acto de corrupción.
Los militares colombianos que hallaron en la selva 14 millones de dólares pertenecientes a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) amenazaron de muerte a sus compañeros, renuentes a quedarse con el dinero e hicieron pactos de silencio, antes de delatarse con suntuosas compras y pagos a costosas prostitutas.
El dinero en moneda colombiana y dólares fue hallado por 147 miembros de un batallón de élite en la lucha antiguerrillera el 18 de abril en el selvático departamento del Caquetá, 300 kilómetros al sur de Bogotá.
El comandante de la Brigada Móvil Seis, coronel Ramiro Gaitán, dijo ayer que algunos de los militares detenidos por el ilícito, que constituyó el peor escándalo de corrupción en el ejército de Colombia, afirmaron que fueron presionados y amenazados de muerte para que recibieran dinero y callaran.
El ejército aseguró que el dinero era producto de secuestros, extorsiones y narcotráfico cometidos por miembros de las FARC, grupo guerrillero que financia su fuerza irregular de más de 17.000 combatientes con recursos provenientes de esas ilícitas actividades.
“Unos soldados encuentran el dinero e informan al teniente Mójica (jefe del grupo), quien decide que hay que entregar la plata a todos. A los soldados los forman en fila y les entregaron un paquete de 60.000 dólares y los oficiales y suboficiales reciben 70.000 dólares”, reveló Gaitán.
Después de ser evacuados en helicópteros a la ciudad de Popayán, en el suroccidental departamento del Cauca, los soldados asumieron comportamientos extraños comprando ropa, joyas o electrodomésticos en almacenes exclusivos.
En la noche visitaron discotecas y clubes donde pagaron cuantiosas sumas de dinero a prostitutas. Incluso un soldado profesional, pese a tener un salario de 175 dólares mensuales, llegó a un batallón en una camioneta todoterreno, último modelo, de 25.000 dólares.