Gobierno considera que la llegada de la funcionaria es una señal de confianza para Ecuador.
Una mañana fría acompañó a la subdirectora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Anne Krueger, durante el recorrido que realizó al Ministerio de Economía, la Capilla del Hombre y el Palacio de Gobierno.
A las 08h45, una caravana de cinco vehículos salió del Swissôtel, ubicado en el centro norte de Quito. Dos carros Ford Explorer, pintados de camuflaje, eran de seguridad. La caravana estaba integrada por otros tres Rodeo; uno, color blanco, era destinado para la funcionaria del FMI.
En diez minutos avanzaron del Swissôtel al Ministerio de Economía, al norte de Quito.
Junto con ella estuvieron Bob Traa, jefe de la misión que revisa las estadísticas fiscales del país; Anoop Singh, director del departamento Hemisferio; Murilo Portugal, director ejecutivo; Tom Dawson, director de Relaciones Exteriores, y David Yuravlisvker, representante permanente del FMI en Ecuador.
A las 09h00 llegó al piso 13º, para las reuniones, en privado, con el ministro de Economía, Mauricio Pozo.
Luego de una hora, Pozo y el presidente del directorio del Banco Central, Mauricio Yépez, emitieron una declaración de cinco minutos y no admitieron preguntas. El mensaje: la visita de la señora Anne Krueger es un voto de confianza a Ecuador. Confirma el respaldo internacional.
Mientras, en el despacho de Pozo, seguían reunidos diez funcionarios con Krueger y el resto de la misión.
A las 11h30, la funcionaria salió hacia la Capilla del Hombre, obra que inició el fallecido pintor Oswaldo Guayasamín. Recorrió por 40 minutos el sitio y solo al salir sonrió.
A las 13h00, la caravana llegó a Carondelet; donde Krueger se entrevistó con el mandatario, Lucio Gutiérrez. Más tarde, conversó con el presidente del Congreso, Guillermo Landázuri. Hablaron sobre los proyectos de ley que constan en la Carta de Intención.
A las 17h05 se reunió con los dirigentes de Pachakutik. No estuvieron el presidente de la Conaie, Leonidas Iza, ni dirigentes de la Ecuarunari, pues según Humberto Cholango, presidente de esa organización, ellos no tenían nada que hablar con Krueger.
Los indígenas expusieron su oposición al retiro del subsidio al gas y que se puede poner en riesgo la estabilidad del país si se presiona para que en corto tiempo se cumplan los lineamientos de la Carta.
César Cabrera, dirigente campesino, le obsequió un gallo como "símbolo de resistencia indígena". Ella los invitó a una reunión en Washington.
A las 19h15, habló con la prensa en el Swissôtel. Indicó que no está de acuerdo con ningún subsidio en general, pues terminan perjudicando a los más pobres. Dijo que las tasas de interés se deben al elevado gasto fiscal y alta deuda pública y que se lleva la impresión de que el Gobierno quiere poner las cosas en orden.