La Comisión Nacional Consultiva de Derechos Humanos (CNCDH) criticó el jueves pasado el proyecto de ley que endurecerá sustancialmente las condiciones de entrada y estancia de los extranjeros en Francia.
La CNCDH advirtió de los riesgos de “arbitrariedad” que conlleva la aplicación de los 40 artículos del texto impulsado por el ministro de Interior, Nicolas Sarkozy. El único artículo que le parece “interesante” a la CNCDH es la reforma de la llamada “doble pena”, que es la expulsión automática de un extranjero que haya cometido un delito en Francia tras cumplir condena.