Cada fin de semana, un pequeño grupo de ecuatorianos exige entrar al estadio del Buen Pastor Nº 1, situado en el barrio San Andreu, en Barcelona. La razón, integrarse entre inmigrantes y recordar, por medio del deporte, las costumbres de su país.
El portero, a un costado de la puerta, frena el ímpetu de los aficionados, a quienes se les cobra un euro por la entrada.
El coordinador del evento es José Moreno, aquel puntero izquierdo que en la década del ochenta fue figura en Liga de Quito, Aucas y El Nacional. Moreno llegó a España hace tres años para realizar un curso de director técnico y ahora combina sus estudios con un trabajo y las labores que cada fin de semana cumple en el torneo.
Moreno dijo que 24 equipos y unos 600 futbolistas, el 95% de Ecuador, están inscritos en el campeonato.
La tribuna acoge a 150 espectadores. Margarita Flor compró su entrada y junto con sus cuatro hijos se ubicó en las gradas para apoyar a Richard Rodas, su esposo, que juega de volante en el equipo La Revelación.
Freddy Toala, representante del conjunto, comentó que se denominan así porque nadie creía en ellos y después de nueve fechas están cerca de la clasificación.
En otros clubes que participan en el campeonato destacan Washington Ayoví (ex Deportivo Quito), que emigró hace varios años a España; y entre los árbitros figuran cuatro jueces, federados en Ecuador y que antes de dejar el país pitaban en los partidos de segunda división. Ellos cobran 35 euros (casi lo mismo en dólares) por dirigir los encuentros.