Domingo 11 de mayo del 2003 El Gran Guayaquil

Casas para los más pobres

Redactor | Gabriel Viteri

Bajo costo y crédito para ayudar a los necesitados

En los barrios marginales y en el campo están las viviendas de caña y madera de Hogar de Cristo.

“Las casas de Hogar de Cristo son la mejor opción para los que no tenemos dinero para construir una vivienda”, dijo Diana Robles (19 años) mientras esperaba su turno para entregar la carpeta con la solicitud y copias de sus documentos de identidad.

Diana estaba acompañada de su pequeña hija Michelle (2), las dos, al igual que alrededor de 50 personas aguardaban en la sede de Viviendas del Hogar de Cristo, situada en Sexto callejón 12NE y avenida Pedro Menéndez Gilbert, para saber si aceptarán su petición, mientras que otros iban a completar los trámites o a retirar los componentes de la vivienda.

En el local funcionan las oficinas y la fábrica de las casas de caña guadua y madera con techo de zinc. El lema de la institución es: Ningún hogar que llegue a nosotros y necesite realmente una vivienda se irá sin ella.

El incesante y rítmico ruido de las sierras, martillos, grapadoras neumáticas y otras herramientas, así como la gran cantidad de personas congregadas se repiten cotidianamente en este lugar, que es centro de esperanza para quienes no tienen casa.

Diana es la muestra de los que buscan un techo propio y seguro. “Yo resido en la cooperativa Dignidad Popular de las Malvinas, allá tenemos un solar, pero no la plata para construir, así que vine a Hogar de Cristo para ver si me pueden dar una casita para vivir con mi hija y mis cuatro sobrinas, que me las dejó mi ñaña quien se fue a Quito”, comentó la joven mujer, con quien dialogamos el pasado miércoles.

Óscar Barahona, en cambio, iba a retirar los componentes de la casa, que los armará en el km 10 de la vía a Samborondón, donde reside con su esposa e hijos.

En los talleres de Guayaquil se fabrican 45 casas por día, mientras que en Esmeraldas la cifra es de 8, en la parroquia Laurel, del cantón Daule, también se produce un promedio de tres viviendas y una en Quevedo, contó Tania González, gerente general de Hogar de Cristo. El programa se financia con donaciones de organismos internacionales y personas particulares.

El 99% de los solicitantes es mujeres, de las cuales el 49% está a cargo de sus familias, es decir que no tienen esposo, por lo que son responsables de la crianza de sus vástagos.

Hogar de Cristo ha entregado más de 90 mil viviendas en los 32 años de existencia, la mayor producción se registró en el año 1998 luego del fenómeno El Niño. En esa ocasión el entonces presidente Jamil Mahuad firmó el decreto para entregar casas a los damnificados y luego su sucesor, Gustavo Noboa, suscribió el convenio con Hogar de Cristo, por lo que quedó una deuda de $ 1’154.000, que el actual Gobierno pagó una cuota de $ 385.000 el pasado lunes.


Casitas

Déficit
Ecuador tiene un déficit habitacional de 1’300.000 viviendas (500.000 en el área urbana y 800.000 en la zona rural), consta en una publicación de Hogar de Cristo.

Emigrantes
A consecuencia del fenómeno El Niño de 1998, alrededor de 300 mil personas emigraron del campo a las grandes ciudades, principalmente Guayaquil.

Medidas
Las casas de Hogar de Cristo  son de madera y caña de 4,80 por 4,90 m (23,52 m²), tienen un precio unitario de
 $ 431,94, que se pagan en un plazo de tres años, sin intereses.

Requisitos
Para solicitar una casa de Hogar de Cristo se deben cumplir los  siguientes requisitos: fotocopias de las cédulas de identidad del solicitante y cónyuge, certificado de trabajo, escritura o minuta del solar o certificado de posesión, datos y actividades del garante.

Ayudas
Para financiar las casas se cuenta con la ayuda de  Misereor (organización católica alemana), que proporciona fondos rotatorios, que disminuyen rápidamente por la inflación y la falta de pagos. También colaboran Manos Unidas de España, la ciudad alemana de Munster, Selavip y otros organismos.

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