Debido a las lluvias el tránsito se interrumpió por una hora en la carretera Chone-Flavio Alfaro.
Casas, escuelas y calles inundadas dejaron las lluvias en Chone (Manabí) y Santo Domingo de los Colorados (Pichincha).
El sonido de la sirena del Cuerpo de Bomberos de la ciudad manabita alertó a la población, la madrugada de ayer, del desbordamiento del río Chone.
Esta es la octava inundación, en lo que va del 2003, que sufre esta localidad.
En tres días de lluvias quedaron cubiertas las calles Vargas Torres, Siete de Agosto, Bolívar y Pichincha, donde el agua llegó a los 20 centímetros de altura, lo que hizo imposible el tránsito motorizado.
“Apenas escuché la sirena, puse en un lugar alto todos los electrodomésticos”, dijo Roberto Patiño, morador del barrio El Paraíso.
Manuel Salcedo, jefe del Cuerpo de Bomberos de Chone, advirtió que la inundación es una alerta de lo que puede ocurrir si las lluvias siguen.
En las últimas 48 horas las precipitaciones registraron 20 milímetros de agua y la temperatura llegó hasta los 38 grados, indicó José Zambrano, encargado de la estación meteorológica.
Las lluvias también afectaron a los cantones Flavio Alfaro, El Carmen, Bolívar, Junín y Tosagua, incluso interrumpieron por una hora la vía Chone-Flavio Alfaro, en el sitio Camarones, donde se hundió la calzada.
Sin embargo, los agricultores y ganaderos, como José Zambrano Dueñas, están contentos con las recientes precipitaciones.
En Pichincha
Alrededor de 60 casas y un jardín de infantes anegados, así como deslizamientos de tierra dejaron las intensas lluvias registradas entre la noche del miércoles y madrugada de ayer, en Santo Domingo de los Colorados.
Por el temporal fue necesaria la evacuación de los afectados, acción que la ejecutaron los miembros de la Cruz Roja Cantonal, el Cuerpo de Bomberos y la Policía.
Hugo Parra, de la Unidad de Socorro de la Cruz Roja, explicó que la emergencia se presentó a las 23h00 del miércoles y se prolongó hasta las 04h00 de ayer.
Explicó que conjuntamente con los bomberos trabajaron toda la noche y madrugada ayudando a las familias a evacuar sus pertenencias.
Entre los sectores afectados están el barrio La Inmaculada, en la cooperativa de vivienda Santa Martha, donde se inundaron unas 50 casas, y la iglesia Niño Jesús, donde el agua subió un metro.