Un equipo de arqueólogos descubrió un santuario solar de casi tres mil años de antigüedad utilizado como observatorio astronómico en un valle del Pamir Tayiko, donde confluyen las cordilleras más altas de la Tierra.
Los estudiosos hallaron alineamientos de bloques de piedra que representan rectángulos, flechas y figuras fálicas, obra de una casta de sacerdotes de tribus de origen iranio que habitaban la región en los siglos VIII y IX aC.