Ministros de Economía y presidentes de bancos centrales de 184 países reafirmaron metas para reducir la pobreza y reactivar la economía mundial, al culminar ayer la reunión del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).
El debate sobre cómo estimular la debilitada economía mundial y aliviar la pobreza fue opacado por las consecuencias de la guerra en Iraq y el temor a que las divisiones por el conflicto afecten la marcha de la economía global.
Pese a estas diferencias, los ministros y gobernadores de bancos centrales presentaron un frente unido en la “otra guerra”, la de la pobreza, bautizada así por el presidente del BM, James Wolfensohn.
El BM informó ayer que el número de pobres que sobrevive en América Latina con menos de un dólar diario aumentó de 48 millones en 1990 a 57 millones en 1999.
Agregó que en Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Paraguay el 10% más afortunado de la población tiene entre el 40 y 50% de la riqueza nacional, y que el 20% menos afortunado de los habitantes se contenta con menos del 4,5% de esa riqueza.
Protestas
Mientras, fuera del perímetro instalado por la policía para proteger los enormes edificios del Fondo y el Banco Mundial, en el centro de Washington, varios cientos de manifestantes antiglobalización protestaban contra sus políticas.