Un derrame de miles de barriles de crudo que afectó una de las principales fuentes del sistema de agua potable no ha puesto en peligro el abastecimiento a la población, informó la empresa Metropolitana de Agua Potable.
Agregó que la cantidad de agua para la ciudad será normal porque la provisión se realiza de diferentes fuentes por lo que no habrá escasez por ningún motivo.
El agua que ahora consumen los quiteños proviene de una represa ubicada al sur de la ciudad, y las tomas del sitio contaminado permanecen cerradas, añadió.
Una densa capa de crudo cubre la laguna de Papallacta, 57 kilómetros al sureste de Quito, la principal fuente de abastecimiento de agua de la ciudad, con una población 1,4 millones de habitantes.