Martes 01 de abril del 2003 | 17:12 Cultura

Cubano Carlos Garaicoa levanta una Habana imaginaria en Barcelona

EFE | BARCELONA

Una Habana imaginaria, compuesta por setenta maquetas de edificios soñados por el artista cubano Carlos Garaicoa, se levanta en el interior de la Fundación La Caixa, en la ciudad mediterránea de Barcelona.

 

Como inicio de la exposición, Garaicoa (La Habana, 1967) ha colocado tres construcciones hechas con cuchillas de afeitar, pan y un cóctel molotov, y que materializan la necesidad de autoflagelación, supervivencia e insubordinación.

En su trabajo, el artista cubano enfrenta maquetas reales, de edificios que no llegaron a construirse, con construcciones ideales inventadas y proyectadas por él.

 

Unos hilos colocados en las paredes de la sala dibujan las siluetas de los edificios y dan la impresión de tejer una tela de araña o un gran laberinto.

 

Entre los edificios imaginados o reproducidos por el artista, se mezclan rascacielos, casas con grandes patios, grandes edificaciones dedicadas al ocio o viviendas levantadas por las microbrigadas sociales en los años 70.

En declaraciones a EFE, Garaicoa aseguró que "mi alter ego como artista es arquitecto" y confesó que "más que referentes arquitectónicos, influyen en mi creación las fuentes literarias, aunque no puedo ocultar mi admiración por (el arquitecto español) Santiago Calatrava".

Las obras imaginadas por Garaicoa combinan el espíritu de Calatrava, presente en obras de ingeniería como puentes y faros, con reminiscencias de la Grecia clásica, huellas del también español Gaudí y señas de los campos de concentración.

 

Las setenta maquetas están basadas en cálculos reales y, por tanto, "podrían ser edificadas", afirmó el artista.

La instalación, que refleja el deseo de construir la utopía, utiliza los símbolos del monumento y la ruina como alegorías del deterioro de la cultura contemporánea.

 

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