El proceso de liquidación de la cooperativa avícola La Fortuna, último ente empresarial insignia de este tipo en el sector agropecuario, es el peor síntoma de la actividad que por décadas ha dado en importantes cantones de Manabí, empleo e ingresos y auge al cultivo de maíz amarillo en valles y lomas de la provincia.
El presidente de la entidad y socio fundador, Carlos Cecilio Coppiano, comunicó que malas administraciones anteriores, falta de capital de trabajo y unos $ 300.000 de deuda a un banco local, obligan a que los bienes de la cooperativa pasen a otras manos, una vez que el acreedor por la vía legal cobre la obligación.
La cooperativa fundada hace 25 años en Chone y dedicada a la elaboración de balanceados, permanece semiparalizada y su infraestructura, silos y maquinaria están valorados en unos 800.000 dólares. Tiene una capacidad de producción de 40.000 qq de balanceado/mes.