Anciana estuvo embarazada hace 37 años pero el ser murió en su vientre y no se lo extirpó.
Un feto momificado de 37 años se extrajo del abdomen de María Chamba, de 73 años, una campesina oriunda del cantón Catamayo, en la provincia de Loja, que acudió al hospital de Solca (Sociedad de Lucha Contra el Cáncer), el pasado martes aquejada de dolores estomacales.
En la habitación del nosocomio, donde se recupera, busca una explicación al hecho y recuerda que en 1966 quedó embarazada, situación que causó asombro a su esposo Gabriel Moreno y a sus 4 hijos, pues su edad era en ese entonces de 36 años.
Como vivían en Tacamoros, una parroquia del cantón Calvas, en Loja, no contaban con asistencia médica profesional y la capital de provincia quedaba demasiado lejos, por lo que acudió a una partera, quien a las seis semanas de crecido el feto en el vientre, le confirma que el mismo estaba muerto.
“Luego, ya no hice nada, pues me dijeron que no pasaba nada y hasta la fecha no he tenido molestias”, dijo María.
Operación
El pasado martes María Chamba acudió a Solca debido a un dolor en el abdomen. Allí la atendió Miguel Bravo, ginecólogo de la institución.
Según explicó el galeno, en esta consulta a María se le realizó un papanicolau en donde se le detecta una lesión precancerosa, por lo que se le practicó también una biopsia, cuyo resultado dio un cáncer invasor del útero.
También se le realizó un examen de rayos X, en donde se detectó el feto momificado o calcificado.
El viernes 21 de marzo, la mujer fue sometida a una operación en donde se encontró completamente pegado el feto al abdomen, que tenía su parte ósea reducida.
Bravo destacó que este es un caso no encontrado en la literatura de la medicina en todo el mundo.
“También es importante el hallazgo, pues el feto se encontró fuera del útero, por lo que se puede concluir que el embarazo se realizó hace 37 años, pero se implantó en la trompa de Falopio o en el ovario izquierdo; posteriormente conforme fue creciendo, se implantó en el abdomen, es decir fue un embarazo abdominal”, dijo el médico.
Explicó que en esta cavidad el feto no podía sobrevivir por no tener nutrientes. “La señora no podía dar nunca a luz porque su feto no estaba dentro del útero y por lo tanto no podía ser empujado para que saliera por la vagina”, manifestó Bravo.
Agregó que el feto, pasada su edad gestacional, es seguro esperar su muerte, por ende este feto se redujo y se momificó hasta que se calcificó y terminó en la tumoración que se encontró en la paciente.
María Chamba al momento se recupera en la habitación 103 del hospital de Solca, en esta ciudad, su estado de salud es bueno y se conoció que será dada de alta mañana. Ella dice estar tranquila, sin dolores ni molestias, “por lo del embarazo, Dios sabrá lo que hace”, dijo finalmente.
OTROS CASOS
EN MARRUECOS
En octubre del 2002, una mujer marroquí de 75 años, que no fue identificada, llevó en su vientre a un embrión calcificado durante 46 años, informaron médicos que la operaron.
EN CUBA
A Juana Morales Jiménez, de 84 años, residente en Pinar del Río, 175 kilómetros al oeste de La Habana, se le descubrió el año pasado un feto momificado con más de 40 años en su vientre.
UNO MÁS
El diario Juventud Rebelde, de Cuba, señaló, sin citar fecha, que hubo otro caso de una anciana habanera que murió atropellada y cuando se le hizo la autopsia le descubrieron un pequeño esqueleto completo de un feto femenino de casi nueve meses, que había permanecido en su vientre cerca de 40 años.