Para rechazar la exigencia de visado impuesta a los ecuatorianos que desde el 1 de junio quieran ingresar al territorio de la Unión Europea (UE), la Pastoral Social de la Curia inició la campaña Un millón de cartas.
El programa comenzó en la provincia de Azuay desde la última semana de febrero y se coordina con los sacerdotes de las parroquias urbanas, rurales y cantones. “Hemos circulado cartas a los clérigos de 76 de las 90 parroquias; en cada comunidad, el sacerdote es el encargado de difundir a los habitantes, en especial en las zonas más afectadas por la ola migratoria”, dijo Franklin Ortiz, representante de la Unidad de Movilidad Humana de la Curia.
Las cartas se receptarán hasta el 20 de marzo en las oficinas de Red Paz de la Pastoral Social, Defensoría del Pueblo y en la Comisión de Derechos Humanos.
Serán entregadas a la Conferencia Episcopal Ecuatoriana y de allí a la Casa del Migrante, en Quito, para finalmente, enviarlas a los diputados del Congreso de la UE.
“Los países europeos deben recordar que América Latina les abrió las puertas y devolver el favor”, acotó Ortiz.