Sábado 01 de marzo del 2003 Lo Máximo

Quiero vivir solo

Especial para El Universo | Moisés Pinchevsky

De una veintena de jóvenes entrevistados sobre este tema, 18 afirmaron que desearían independizarse de sus padres para vivir solos. Algunos explican sus razones.

Cuando Frank Vargas (25) vivía con sus padres, cada mañana al levantarse encontraba el desayuno sobre la mesa. El café con leche caliente, el pan fresquito con mantequilla y mortadela especial, el jugo recién hecho y ¡hasta el periódico del día listo para ser hojeado!

¡Ahhh, esos tiempos! Hoy la mayoría de las veces le toca desayunar en la tienda de la esquina, donde compra una cola pequeña y dos panes de dulce con mortadela corriente.

Este es uno de los cambios que ha tenido que enfrentar desde que decidió vivir solo en una pequeña suite en el norte de la ciudad. Lleva allí un año, y al principio la idea era compartir la habitación con un buen amigo cuya familia vive en Machala, pero desde que este pana se casó -hace cinco meses- le ha tocado estar solo en su castillo.

“A veces me dan ganas de regresarme a la casa de mis padres, pero creo que aquí me he hecho más responsable. Antes ellos hacían todo, y yo era como un huésped. A lo mucho solo arreglaba mi cuarto, lo cual ocurría de vez en cuando”, afirma.

Pero eso era antes, hoy tiene que arreglárselas en las comidas, hacer el comisariato, lavar su ropa (aunque cuando se acumula mucho la lleva con sus padres para que la lavandera le dé una mano), arreglar la habitación, limpiar el baño (lo que más odia) e incluso regar las dos plantas que tiene.

- ¿Cuáles son las ventajas de vivir solo?
- Creo que uno busca sentirse un adulto independiente y responsable. Es como una prueba para saber si eres capaz de mantener una casa o departamento sin que se te caiga en pedazos.
- ¿Alguna vez has pensado que tu suite se te caía en pedazos?

- A veces entraba y veía un tremendo relajo. Mis libros en el piso y toda mi ropa sobre la cama sin tender, allí me deprimía. Pero después me ponía a arreglar las cosas.

- ¿Qué te dijeron tus padres cuando les dijiste que querías irte de la casa?
- No les gustó la idea. Les dije por primera vez hace tres años, y ellos me tenían como un inútil que no podría sobrevivir, especialmente mi mamá. El año pasado ella se fue de viaje a Estados Unidos y aproveché para mudarme. Cuando regresó y se enteró, se enojó mucho, pero después comprendió.
- ¿Has tenido muchas fiestas allí?

- La gente cree que yo tengo fiestas todos los fines de semanas y que me divierto mucho, pero nada que ver. Para divertirme salgo a la calle, ya que cuando uno tiene casa creo que hay que respetarla. Sí he tenido reuniones con amigos y amigas, pero nada que no hubiera tenido en casa de mis padres.
Al contrario de Frank, Alejandro Peré (20) nunca ha tenido la idea de independizarse de la casa de sus padres. Pero como él dice, “me va a tocar”.

En septiembre iniciará cuatro años de estudio de Diseño Gráfico en Barcelona (España), por lo que tendrá que buscar residencia, y vivir con compañeros de cuarto.

Confía en que esta será una experiencia grata, con libertades que siente que disfrutará. “Podré dejar el escusado abierto, el cepillo de dientes en cualquier parte y la pasta mal aplastada. Eso no puedo hacerlo en casa porque le molestaría a mi familia”, bromea.

Obstáculos por superar
Adriana Apolo (20) considera que la falta de dinero es el mayor impedimento para que los jóvenes se vayan a vivir solos. Por eso hay que tener un buen trabajo que ayude a pagar el arriendo, luz, teléfono y la alimentación.

Según ella, en otros países esto es muy posible, aunque sea trabajando de mesera. Pero aquí la solución sería vivir con una amiga para compartir los gastos. Además, al vivir con una amiga, resuelve otro problema: la soledad.

Gabriela Barrezueta (24) es una chica que muchas veces ha pensado en vivir separada de sus padres. Ella los ama, pero considera que así podrá madurar más y aprenderá a mantener una casa.
Pero el temor a la soledad es uno de los contratiempos que encuentra. “En mi casa siempre tengo compañía, aunque sea para pelear”, afirma.

De todos modos eso es algo que tendrá que superar cuando salga de la casa de su familia, que, según ella, será cuando termine la universidad y consiga empleo.

Las ideas sobre la independencia
“La soledad no sería un problema para mí, porque vengo de una familia numerosa y me vendría bien tener más tiempo para mí”.
Omar Coello (25)

“Algunos chicos quieren vivir lejos de sus familias no para ser libres, sino libertinos. Hay que saber esa diferencia para tomar esta decisión con responsabilidad”.
Nathaly Vargas (20)

“Creo que muchos quieren imitar a los chicos de cultura europea o estadounidense, que salen de su casa cuando recién se gradúan del colegio. En la televisión y en las películas se ve a muchachos viviendo felices en apartamentos bonitos. No creo que sea tan así”.
Katty Sánchez (22)

“Tengo muchos compañeros de la universidad que viven solos, pero es porque vienen de otra ciudad, y están en Guayaquil para estudiar”.

José Vergara (22)
“Mi cuarto es un desorden, porque sé que alguien me lo va arreglar. Pero si viviera sola sé que me preocuparía más en ordenarlo porque sabría que nadie lo va a hacer por mí”.
Paola Issa (19)

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