- FEB. 17, 2003 - Foto - El País - EL UNIVERSO
Julio Zabala habló a nombre de los nuevos conscriptos. Sus palabras revelaron el amor a la patria y el deseo de defenderla con la vida, pero también de agradecimiento a la institución que no solo se preocupó de enseñarles el manejo de armas sino de prepararlos en el campo intelectual.
“Vestir el uniforme de conscripto nos permitió obtener la capacitación que un ciudadano anhela cuando su territorio se siente amenazado por el enemigo. Hoy nos vamos, pero estamos dispuestos a regresar cuando la patria nos necesite”, manifestó Zabala.
Agregó: “Quiero agradecer la formación de los instructores del BI-39 Mayor Galo Molina. Hemos recibido formación que nos servirá para desarrollarnos fuera del Ejército y aspirar a tener un futuro diferente al programado dentro de nuestras vidas”.
El nuevo soldado de reserva dijo que junto con sus compañeros cumplió el objetivo propuesto por las Fuerzas Armadas de nuestro país, el de contribuir en la formación de la juventud ecuatoriana y de mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos que ingresan a formar parte del Ejército.