Usuarios del sistema de agua de Portoviejo denunciaron que la escasez del elemento es solo uno de los tantos que soportan permanentemente. Señalan que el líquido llega contaminado, tiene una coloración amarilla o café y en algunas ocasiones trae insectos.
Igor Mera, químico del Instituto Nacional de Higiene, explicó que cuando las plantas se paralizan, una determinada cantidad de tierra se asienta en las tuberías, la que es arrastrada por el agua cuando se reanuda el bombeo, situación que se supera con el paso de las horas.
“La presencia de insectos es caso aislado, ya que estos se filtran en las tuberías cuando existen roturas en las mismas”, indicó el químico.
Manifestó que los últimos controles en las plantas de tratamiento de Cuatro Esquinas y Guarumo se hicieron en la primera semana de febrero. En estos se constató que en Cuatro Esquinas el elemento recibía el cloro en una cantidad suficiente.
En el caso de la planta de Guarumo tenía el mínimo permisible, es decir 0,3 miligramos de cloro por cada litro de agua, detalló Mera.