Un kilo de una hortaliza que cuesta en el continente (Guayaquil) $ 0,80, para el habitante o turista en Santa Cruz, provincia de Galápagos, vale $ 1,50.
Tamaña diferencia motivó hace tres años a un grupo emigrante de la Sierra, que decidiera labrar los suelos pobres volcánicos, áridos, y aprovechar los microclimas de las Islas para producir tomate, pimiento, coliflor, zanahoria, brócoli, melón, entre otras hortalizas, con el auspicio de una empresa turística nacional (Etica).
La escasez de agua dulce los obliga a optimizar el recurso con la expansión del sistema de riego por goteo en las 25 hectáreas de cultivo establecidas al aire libre y 2,5 hectáreas bajo invernadero. Por tratarse de una reserva ecológica, los ensayos para hallar los materiales más aptos están supeditados al desarrollo de una agricultura biológica, no invasora, con la selección de semillas híbridas de alto rendimiento, prolongada producción y larga vida poscosecha.
El asesor técnico del proyecto, Mario Lapo, aseguró que los resultados son muy promisorios, a tal grado que con 10 hectáreas más de cultivo, el grupo podrá atender la demanda actual. Aunque los costos de producción son un 43% superiores por el rubro mano de obra ($ 12 a $13 / día), el precio de venta lo cubre aún siendo menor que el de la competencia, indicó.