Sábado 08 de febrero del 2003 Lo Máximo

Por qué quiero ser una Estrella

Especial para EL UNIVERSO | Moisés Pinchevsky

El actual boom de los programas buscatalentos revela una tendencia de los jóvenes por incursionar
en el medio artístico.

Más de veinte mil personas gritan bulliciosamente “Carolina, Carolina, Carolina”. Las luces se encienden en el escenario y la banda de músicos comienza a tocar.

El griterío aumenta cuando el cañón de luz aclara la delgada figura de Carolina Sánchez (19), quien nerviosa y emocionada por la ovación que recibe comienza a cantar su primer tema musical.

El público corea sus canciones mientras ella se luce con el micrófono y ejecutando una brillante coreografía con un grupo de bailarines.

Tras entonar todo su repertorio, Carolina se despide de su público sabiendo que tendrá que regresar al escenario, porque comienza a escuchar un coro rompetímpanos que pide “otra, otra, otra”.
Ella respira hondo y se apresta a salir nuevamente.

Sueños de fama
“Desde pequeña siempre me ha gustado cantar, mis amigos que me escuchan en peñas y karaokes me dicen que tengo bonita voz”, comenta Carolina, quien hizo la prueba para el programa ‘Popstars’ –reality show televisivo que busca formar un grupo musical con chicas–, pero no fue escogida.

Durante esa experiencia, ella se sorprendió del gran número de jóvenes artistas que esperan ser descubiertas como cantantes, porque ansían el reconocimiento, los aplausos, la popularidad y la admiración de multitudes.

Heidi Delgado (22) casi participa en el programa de televisión ‘Nace un Estrella’, pero el día en que debía acercarse al estudio se arrepintió.

Ella adora cantar, pero se dio cuenta de que no se imagina haciéndolo profesionalmente. Heidi prefiere dejarle el escenario a su hermana menor, que al parecer tiene más sangre de cantante.

“Fuera increíble que haya una escuela de talentos que funcione permanentemente aquí en Guayaquil, porque hay cantidad de gente que quiere desarrollarse artísticamente, pero no saben adónde ir”, dice Heidi.
Si existiera esta escuela, Diego Vera (21) se sentaría en primera fila, porque siempre ha querido ser una estrella de la canción. Él recuerda que en el colegio había conciertos con grupos musicales integrados por estudiantes.

Diego miraba con envidia cómo algunos de sus compañeros cantaban y recibían la ovación del público, especialmente de las chicas.

Nunca se atrevió a unirse a un grupo como cantante, aunque las ganas se le salían por los poros. Lo que sí hizo fue tomar un curso de guitarra y canto, pero no obtuvo el reconocimiento que esperaba.

“Me encantaba asistir a esas clases, me sentía realizado. Pero me desilusioné cuando mi profesor me dijo que como cantante, yo era un buen guitarrista”, confiesa.

Un caso diferente es el de Iván Martínez (17), quien tiene su propia banda, por lo que ya ha sentido los aplausos del público.

Para él, lo más bacán es tocar en un concierto de rock, porque es el género que le gusta. “El pop es como un pedo, te lo tiras y pasa; pero el rock es lo que queda”, afirma, aunque no le interesa ser una estrella roquera.

Él siente que los famosos no tienen vida privada, y siempre son acosados a todas partes. A su parecer, eso puede resultar muy desagradable. Por eso quiere ser un chico normal que encuentra el éxito en la carrera de Comercio y Finanzas, cuyo preuniversitario acaba de iniciar.

El show se reanuda
Carolina, que está a punto de interpretar la última canción, también quiere ser una profesional, por eso estudia Administración de Empresas.

Pero por ahora se concentra en el espectáculo. Agarra el micrófono y salta a la pista, pero la interrumpe la voz de su mamá que la llama para la merienda.

Sus veinte mil espectadores se convierten en sus dos hermanos menores que se divertían con el improvisado espectáculo que ella les ofrecía.

Deja sobre el escritorio el cepillo que regularmente le sirve de micrófono, apaga el estéreo y se dirige soplada al comedor. No quiere que su comida se le enfríe.

 

 

Lo Máximo

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.