Los consumidores de la comunicación verbal por Internet en los cibercafés, con nuestros familiares en el exterior, nos sentimos sorprendidos, porque la tarifa por minuto fue incrementada de 0,10 a 0,25 dólares.
Muchos ecuatorianos acostumbramos a sostener conversaciones largas –hasta de 40 minutos– cada semana con nuestros recordados familiares, como mi caso, que mis dos tías abuelas viven en España y Estados Unidos de América, pero ahora me resulta onerosa esta costumbre.
El Conetel y las autoridades competentes deben considerar que estas relaciones todavía mantienen la unión familiar y, en otros casos, es el único medio para sentirnos acompañados, por lo cual no es aceptable que intervenga el factor utilidad económica es nuestras comunicaciones.
Solicito al presidente de la República, coronel Lucio Gutiérrez, que ordene a quien corresponda, la revisión de estas nuevas tarifas que evitan la unión de nuestras familias, todavía alejadas en el espacio pero unidas en el corazón.
Dr. Arturo Garcés
Guayaquil