El Gobierno colombiano del presidente Álvaro Uribe prorrogó ayer por segunda vez y hasta el próximo 8 de mayo el estado de excepción que rige desde el pasado 11 de agosto, argumentando que en el país persiste un clima de “grave perturbación del orden público”, informó el Ejecutivo.
Se trata de la segunda prórroga de la conmoción interior (estado de excepción) que decreta el gobierno del presidente Álvaro Uribe y es el último plazo que autoriza la Constitución colombiana.
Una primera prórroga avalada por el Congreso el pasado 8 de noviembre concluirá el próximo sábado.
Mientras, los habitantes de La Hormiga, en el departamento de Putumayo, en la frontera con Ecuador, denunciaron al ejército colombiano que desde el pasado lunes han muerto 27 combatientes, entre guerrilleros y paramilitares.
El ejército ingresó ayer al Putumayo para recuperar la tranquilidad de la zona.
Rebeldes de las FARC dinamitaron anoche un tramo del oleoducto Caño Limón-Coveñas, el más importante de Colombia.
Estados Unidos reafirmó ayer el carácter de terroristas que atribuye a los paramilitares de extrema derecha de Colombia, al señalar que estos “han asesinado a sangre fría” a miles de campesinos ajenos al conflicto.