Los 222 peldaños de la inclinada escalera que hacían sudar a los turistas que visitaban el Cristo Redentor del Corcovado, una de las mayores atracciones de Río de Janeiro, fueron sustituidos el miércoles por cuatro escaleras mecánicas y tres elevadores.
Después de tres años de obras y una inversión de unos 1,8 millones de dólares, la alcaldía de Río de Janeiro eliminó las escaleras de piedra que separaban la famosa estatua de hormigón de 40 metros de alto.
Con las escaleras mecánicas y los ascensores la Municipalidad quiere facilitar el acceso de los turistas con deficiencias físicas o que tienen mal estado físico.