El tejido que resulta dañado después de un ataque al corazón podría regenerarse con la implantación de células madre procedentes de médula ósea, según un estudio publicado el jueves en la revista médica británica The Lancet.
Según la investigación, realizada por un equipo de la universidad alemana de Rostock y recogida en unas cartas a la publicación, las células madre, que son capaces de desarrollarse en cualquiera de los 300 tipos de células del cuerpo humano, podrían regenerar el tejido dañado tras un infarto.
El equipo de expertos hizo un experimento con seis pacientes que habían sufrido un ataque cardiaco. Les inyectaron células madre de médula ósea en las partes de su corazón afectadas de necrosis, al mismo tiempo que les practicaron una operación de by-pass.
Después de la intervención, los pacientes estaban bien y cinco de ellos presentaban una mejoría notable en cuanto al bombeo de sangre hacia el corazón.
Según los investigadores, esto sugiere que las células madre podrían haber propiciado el crecimiento celular en las áreas dañadas.
El jefe del experimento, Gustav Steinhoff, considera demostrado que la implantación de células madre de médula ósea local junto con una operación de by-pass no presenta ningún peligro.
Lo que no queda claro aún es “si la implantación de un número mayor de células sería tolerado”.
Steinhoff señala que el implante se hizo junto a otros tratamientos, por lo que no se puede evaluar su incidencia absoluta.