Entre dolor y lágrimas, la comunidad del cantón San Fernando, ubicado a 64 kilómetros de la capital azuaya, dio el último adiós al ciudadano Manuel Velásquez Loja, de 22 años, quien falleció en un accidente de trabajo ocurrido el 23 de diciembre pasado en Nueva York.
“Mi guagua partió hace dos años y medio, se fue con la ilusión de trabajar para ayudarnos porque mi esposa y yo ya estamos viejos, pero nunca imaginamos verlo de regreso en esa caja”, dijo su padre Rafael Velásquez, quien sepultó a su hijo el jueves pasado.
El infortunado joven gastó 14 mil dólares en el viaje, se tardó un mes en llegar a Estados Unidos y de inmediato buscó trabajo para pagar la deuda. Se desempeñó en varios empleos y desde hace unos meses trabajaba en la construcción.
El incidente se produjo mientras trabajaba en la tercera planta de una casa, perdió el equilibrio y cayó al piso. El accidente le ocasionó fracturas en el cráneo.
Velásquez señaló que por la colaboración de familiares y amigos logró reunir 9.500 dólares que costó el traslado del cadáver de su hijo desde Nueva York a Guayaquil.