Los sitios son: Manglares del Salado, Parque Lago, islas Santa Clara, Corazón y Fragatas.
El manglar se contonea con gracia, las aves cantan con entusiasmo y vuelan eufóricas, los bosques se aprestan a florecer con más brillo, los animales y otras especies se sienten protegidos. Es un concierto que para eternizarlo se lo escribirá en el azul del cielo.
Ese es el agradecimiento por el simbólico regalo de Navidad que recibieron cuatro sitios ricos en flora y fauna de las provincias de Guayas, Manabí y El Oro, a los que el Ministerio de Ambiente los declaró áreas protegidas.
Mediante los respectivos acuerdos ministeriales, el Parque Lago, del sector de Chongón (Guayas), tiene el título de Área Nacional de Recreación; la decisión ministerial nombra como Reserva de producción faunística a los manglares del Salado, al suroeste de Guayaquil, en el área del estero Salado.
La islas Corazón y Fragatas, en el estuario del río Chone (Manabí) gozan ahora del título de reservas ecológicas, reconocimiento que también alcanzó la isla Santa Clara, en el Golfo de Guayaquil, frente a Puerto Bolívar (El Oro).
La ministra de Ambiente, Lourdes Luque, dijo que la decisión busca, primero, equilibrio en la protección de áreas naturales. “La Sierra y el Oriente tienen varias reservas, mientras las de la Costa pocas estaban tomadas en cuenta”.
“Si el país quiere desarrollarse hacia el ecoturismo y convertirlo en una fuente de ingresos, entonces se necesita cuidar las áreas protegidas. Si el Estado no las declara como sitios de conservación no tiene posibilidad de invertir. Si no existen, no se puede manejarlas, así de simple”, señaló Lourdes Luque.
Citó como ejemplo que en el año que culmina se asignaron 11 millones de dólares al Fondo Ambiental Nacional, que se los invirtió en la administración de las áreas protegidas existentes. El presupuesto del próximo año también irá hacia las nuevas áreas.
La declaración facilita la gestión para conseguir apoyo de organizaciones no gubernamentales. “Hay que aprovechar, pues por cada dólar de asignación fiscal, hay 10 dólares de donaciones”, mencionó Luque.
Cada una de las cuatro nuevas áreas protegidas tiene su propio plan de manejo, facilita el ecoturismo, en el que se incluye a las comunidades que viven en la zona de protección o en los alrededores. “Queremos que todos comprendan las ventajas de un manejo adecuado”, indicó el biólogo Paolo Facó, de la Subsecretaría de Ambiente en Guayaquil.
CARACTERÍSTICAS
CATEGORÍAS
Cada área tiene sus características y título. Así:
PARQUES NACIONALES
Lo forman uno o más ecosistemas. Tienen más de 10 mil hectáreas y diversidad de especies de flora y fauna. Son: Galápagos, Cotopaxi, Sangay, Cajas, El Salado, Machalilla, Podocarpus y Yasuní.
RESERVA ECOLÓGICA
Uno o más ecosistemas. Promedio de 10 mil hectáreas con especies de flora y fauna silvestres amenazadas. Son: Cayambe-Coca, Cotacachi-Cayapas, Manglares Churute, y ahora las islas Santa Clara, Corazón y Fragatas.
REFUGIO DE VIDA SILVESTRE
Garantiza la existencia de vida silvestre, residente o migratoria, con fines científicos, educativos y recreativos. En la lista están Cuyabeno y Chimborazo.
RESERVA BIOLÓGICA
Su extensión es variable y busca la preservación de todas sus bellezas naturales. Son: Limoncocha, Mindo y Sumaco.
ÁREA NAC. DE RECREACIÓN
Mayor a mil hectáreas fácilmente accesibles. Se permite el turismo y recreación en ambiente natural. Boliche y ahora Parque Lago.
RESERVA PROD. FAUNÍSTICA
Área de producción y fomento de la fauna silvestre, bajo condiciones naturales de cautiverio y semicautiverio. A este grupo ingresa Manglares del Salado.
MONUMENTO NATURAL
Recursos intocables, como el bosque Petrificado de Puyango, Páramos de El Ángel y Pululahua.