Las cadenas comerciales contrataron entre 100 y 300 personas, cada una, para ventas.
La época navideña sirvió para generar empleo en el país, donde el 9,2 de la población no tiene trabajo.
Cadenas de almacenes y algunos comercios incrementaron sus planillas de trabajadores para atender a los consumidores que incrementan su demanda de bienes, por Navidad y fin de año.
Aunque los empleos son temporales, representan una fuente de ingresos de 250 a 500 dólares para los jóvenes, que son principalmente los contratados para atender a los clientes, arreglar las perchas, envolver regalos, hacer lazos, cobrar o vigilar.
Esta es una alternativa para bajar en este mes el índice de desempleo, que en Guayaquil es del 9,5%, y quedarse en un trabajo fijo, ya que un buen desempeño podría prolongar el contrato.
Los negocios requieren el 30% más de personal para las ventas navideñas, según datos que manejan los propios comerciantes.
Por citar ejemplos, TIA (Tiendas Industriales Asociadas) contrató a 300 empleados temporales. Esta cadena tiene 1.200 trabajadores fijos, dijo Ronnie Luzarraga, gerente nacional de Recursos Humanos.
En esta compañía también se abrirán otras 180 plazas de trabajo estables, por la apertura de 3 nuevos locales: en Portoviejo y Ambato, la tercera tienda se inauguró esta semana en Quevedo.
Supermaxi empleó el mes pasado a unos cien cajeros temporales para trabajar en Juguetón. Patricia Medina, vicepresidenta de Recursos Humanos de la empresa, dijo que han contratado un promedio de ocho personas por cada local de Juguetón (con cinco tiendas en Quito, tres en Guayaquil, dos en Cuenca y una en Manta, Ibarra y Ambato).
En las próximas semanas Supermaxi contratará más personal, pues es una temporada muy dinámica.
Desde septiembre, las cadenas de almacenes convocaron a personas dispuestas para trabajar temporalmente.
Roberto Estrada, de la consultora Andean Management Solutions (Deloitte & Touche), indicó que el personal que se busca para esta época no es muy especializado, por ello “las empresas ponen su propio anuncio”.
Así fue como Jaime Cevallos, de 19 años, se enteró que Marathon Sports necesitaba vendedores. Ahora trabaja en una de las tiendas de Quito y gana un básico de 113 dólares, que dependiendo de las horas extras podría llegar a 250.
El perfil de los temporales depende de cada almacén.
En Juguetón, según Medina, estos empleados son universitarios, entre 18 y 25 años, que tienen tiempo para quedarse incluso hasta las 22h00.
Créditos Económicos prefiere a gente con experiencia en ventas, que sepan tratar a los clientes: “Los jóvenes no tienen cultura de ventas”, sostuvo Enderson Acosta, jefe administrativo de la empresa.
Otros negocios, como Yazzú, que vende ropa juvenil, no ha definido cuántos temporales empleará.
Una ejecutiva de la empresa dijo que esperarán una semana para definir si contrata a temporales.
Esto es común, según María del Carmen Crespo, propietaria de una tercerizadora de personal de Cuenca. “Los primeros diez días de diciembre es cuando las empresas piden más gente”.