La estomatitis vesicular causa en los animales afectados fiebre, salivación intensa, formación de aftas, vesículas y úlceras en la boca, nariz y glándulas mamarias.
En Ecuador no existen cifras concretas sobre la incidencia de la enfermedad en los hatos, debido a que por sus síntomas puede pasar fácilmente como aftosa, y la única manera de reconocerla es mezclando los animales enfermos con algún equino ya que a este lo ataca la estomatitis pero no la otra enfermedad.
Entre los síntomas se destaca que el animal no come y se frunce en su totalidad ante la dificultad para defecar. Por lo anterior, es común ver en los potreros a los vaqueros introduciéndoles por la boca pasto tierno y agua de beber.
Los bovinos adquieren el virus a través del contacto directo con otros animales infectados y pastos donde han comido otros que han contraído el mal. La estomatitis es catalogada como zoonótica, es decir, que afecta al hombre y ocasiona malestares parecidos a los de una gripe con fiebre, dolor muscular, de cabeza y en las articulaciones.
Para prevenirla, deben aislarse y no movilizar los animales enfermos, dedicar personal y equipos para tratarlos y curarles las partes afectadas para evitar la contaminación de otros bovinos.