Negociadores de los trabajadores de los puertos de la costa del Pacífico de Estados Unidos alcanzaron este domingo un acuerdo final con las empresas del transporte marítimo, poniendo fin a un conflicto de meses que causó un costoso cierre de las terminales marítimas del oeste en setiembre y octubre.
Las conversaciones que han concluido fueron sostenidas durante semanas en San Francisco entre los sindicalistas y los gerentes de los puertos del oeste de Estados Unidos bajo los auspicios de mediadores federales.
Los negociadores finalizaron los detalles de contrato sobre un plan de pensiones, que había estado demorando el acuerdo.
Las dos partes habían alcanzado un pacto sobre la introducción de nueva tecnología en puertos, el mayor punto de controversia en el conflicto laboral.
En Washington, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush -quien recién regresó de una gira de cinco días por Europa- emitió este domingo una declaración expresando que estaba "muy complacido" con la "exitosa conclusión" de las conversaciones.
"Este acuerdo es bueno para los trabajadores, bueno para los empresarios, y bueno para la economía estadounidense", dijo Bush en la declaración.
A principios de octubre, Bush invocó poderes del utilizados pocas veces por el Ejecutivo para poner fin al cierre de 10 días de todos los puertos de la costa del Pacífico de Estados Unidos.
Los 29 puertos del oeste son la principal puerta de comercio con Asia para mercado estadounidense, y realiza casi la mitad de los embarques de Estados Unidos, unos 300.000 millones de dólares de bienes anualmente.
Los 10.500 estibadores del sindicato ahora deben aprobar o rechazar el acuerdo en una votación programada para principios de diciembre.
La reacción positiva al acuerdo emitida el domingo por Bush contrasta con el tono mantenido durante las conversaciones, que comenzaron en mayo.
El 1 de noviembre, por ejemplo, los trabajadores de los puertos denunciaron una "colusión" entre Bush y los empresas navieras para poner fin al cierre de puertos.
En una carta dirigida al fiscal general John Ashcroft, los líderes sindicales demandaron una profunda investigación "sobre la aparente colusión entre la administración Bush, compañías navieras y asociaciones durante la disputa por los contratos de los puertos de la costa oeste".
Las empresas de carga cerraron los 29 puertos del Pacífico el 29 de septiembre pasado, después de meses de negociaciones sobre un nuevo convenio salarial que se rompieron, sobre todo, por el fracaso de ambas partes en alcanzar un acuerdo sobre la nueva tecnología.
Los empresarios cerraron los puertos, acusando a los estibadores de montar un paro para enlentecer su tarea. El gobierno federal ordenó la reapertura de los puertos el 9 de octubre.