Viernes 15 de noviembre del 2002 Odontología

Tecnología Láser a pedir de boca

Si todavía no está convencido por la odontología tradicional, la ciencia le ofrece una alternativa que está tomando fuerza alrededor del mundo y que ya está dis ponible en nuestro País. Se trata del uso de tecnología láser que está revolucionando los tratamientos dentales.

La palabra láser viene de las siglas en inglés Light Amplification by Simulated Emission of Radiation, que significa luz amplificada estimulada por radiación. En la gran mayoría de los casos es totalmente factible su uso. Para confirmar si el tratamiento con láser es aplicable en su caso, debe hacerse una revisión previa. Por esto, es indispensable que la clínica cuente con los profesionales y equipos necesarios para garantizar una adecuada aplicación.

¿Cómo funciona?
Se emplea una cámara intra-oral que permite al odontólogo ver en detalle cada diente en un monitor. Luego se toman “radiografías” digitales que proyectan el estado en  que se encuentra el área en la que se va a trabajar, permitiendo cambios de contraste y color para un mejor diagnóstico y a la vez una   interpretación didáctica para el paciente, con un mínimo de radiación.

La principal medida de seguridad, tanto para el paciente como para el odontólogo, es el uso de lentes protectores. Una vez que el láser entra en contacto con el objetivo, se elimina gradualmente el tejido cariado. Este rayo tiene la capacidad de distinguir lo que es un diente sano, concentrándose únicamente en retirar la parte afectada.

Mediante esta técnica es posible tener un archivo virtual de cada paciente con imágenes de sus dientes y/o la cavidad bucal que fueron capturadas por la cámara intraoral y las radiografías digitales para evaluar constantemente el progreso y efectividad de su tratamiento.

Ventajas
El láser puede ser utilizado en todo tipo de pacientes incluyendo adultos, niños, mujeres embarazadas, personas con marcapasos y  pacientes que poseen reacciones negativas a los anestésicos tradicionales. Bajo este sistema no se requiere anestesia en el 90% de los casos.

No hay dolor debido a que el láser es una luz que no entra en contacto mecánico con el diente ya que al trabajar con diferentes energías y frecuencias, el doctor puede regular la potencia en el caso de que el paciente sintiera alguna molestia. No existe vibración, ni fricción ni sonidos molestos, indican los expertos.

Otra propiedad del láser es su capacidad esterilizadora que va destruyendo las bacterias a su paso, evitando así una posible infección. No hay sangrado, porque a diferencia del bisturí que corta el tejido, el láser los vaporiza permitiendo una perfecta cicatrización sin necesidad de puntos de sutura.

El método láser además ofrece al paciente la posibilidad de que se someta totalmente a un tratamiento de una manera mucho más relajada. Debido a esto es normal que tanto el doctor como el paciente estén dispuestos a realizar todo el tratamiento en una sola visita.

Estos sistemas ya han sido utilizados en el mundo entero por muchos años y certificados por rigurosas instituciones  en los Estados Unidos y la Unión Europea. Estos equipos no emanan ningún tipo de radiación nociva para el ser humano.


FUENTE: Dr. Enrique Ledergerber. (2830530)

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