Las autoridades ordenaron que los autobuses, taxis y automóviles particulares se retiraran de circulación la tarde de este martes para poder limpiar las calles cubiertas de ceniza volcánica.
Esta decisión se la toma para que se reduzca el número de vehículos en la ciudad, anunció en rueda de prensa el general Jorge Poveda, jefe de la policía de tránsito.
La medida entró en vigencia a partir de la media tarde. Y poco a poco se fue produciendo el retiro gradual de los vehículos y hacia el atardecer la circulación era casi nula.
Poveda explicó que ello permitiría al personal municipal limpiar las calles de la ceniza caída en los últimos dos días a raíz de la erupción del volcán Reventador, a 95 kilómetros al noreste de Quito.
Nubes de cenizas fueron transportadas por el viento hasta la capital, abarcando además un área de al menos 200 kilómetros de largo por 100 kilómetros de ancho. En algunos lugares el manto de polvo volcánico alcanzó hasta cinco centímetros de espesor
En esta capital de 1,4 millones de habitantes se observó a miles de personas con máscaras cubriendo su cara, debido al polvo volcánico que se levantaba al paso de los vehículos.