- OCT. 21, 2002 - Foto - Migración - EL UNIVERSO
No solo votaron por quien ellos querían como presidente en el Ecuador, sino que además obtuvieron un certificado por haber participado en las primeras elecciones simbólicas de ecuatorianos en el exterior.
La Plaza de Cataluña, en Barcelona, fue ayer el escenario donde cerca de mil personas acudieron a la mesa instalada por la organización Ecuador Llactacaru.
Los ecuatorianos radicados en Barcelona respondieron a la convocatoria. Desde las 11h00 se empezó a formar una fila con 50 personas. Los organizadores tuvieron que sacar fotocopias de las papeletas, pues al final del día las 600 que se prepararon no alcanzaron para tanta demanda.
Muchos de los que participaron dejaron ver su tendencia política. El guayaquileño David Guanoluiza se consideró un legítimo representante de la parroquia Febres-Cordero, “la que pone presidentes”.
Su deseo de participar pudo más que la pesadumbre de no tener un empleo, vivir en condición de indocumentado y tener que pensar en los seis hijos que cada mes esperan que su padre envíe el dinero para comer y educarse.
A las 12h00 sufragó Cecilia Bolaños Carrillo, quien acudió al acto “por si acaso” el certificado de votación le sirva “para arreglar papeles”.
Bolaños llegó hace 18 meses a España y luego de trabajar como empleada doméstica se dedicó a cuidar los perros de una diseñadora de modas.
Los resultados de los comicios simbólicos se conociereon de inmediato: Álvaro Noboa obtuvo 265 votos, Rodrigo Borja 154, Lucio Gutiérrez 87, Jacobo Bucaram 78 y 69 votos para Xavier Neira.
La ley que autoriza a los emigrantes a votar en el exterior se aprobó en septiembre y rige oficialmente desde las próximas elecciones.