- OCT. 21, 2002 - Foto - El País - EL UNIVERSO
Con 157 años como cantón, es poco el desarrollo que muestra Baba, especialmente en sus calles, donde impera el comercio informal por falta de un mercado.
El problema surgió hace 18 meses, cuando el pequeño mercado municipal construido hace 60 años, ubicado en las calles Guayaquil y Quito, resultó pequeño para la cantidad de comerciantes, por lo que el alcalde, Jaime Guerrero, ordenó su cierre.
Ante esta situación los comerciantes invadieron los portales de las casas vecinas, luego las veredas y finalmente las calles aledañas, lo que obstaculiza el paso de vehículos en más de nueve cuadras.
“Para mí es sorprendente ver que un cantón con 157 años de vida no tenga un buen mercado; nos sacaron del pequeño mercado que había y nos prometieron reubicarnos en otro mercado que construirían en ocho meses, pero esa promesa se la llevó el viento y aquí estamos todavía soportando sol”, dijo Pedro Loor, comerciante de legumbres.
“Las autoridades no prestan la atención al comerciante, yo como vendedor me avergüenzo de estar aquí, pero debo seguir soportándolo porque no se sabe cuándo nos reubicarán en otro mercado”, enfatizó Luis Chérrez, comerciante de víveres.
Los moradores de los sectores hoy convertidos en mercados, también se quejan por esta situación.
“Desde que estos señores (los comerciantes) llegaron, nuestras vidas se convirtieron en un infierno, no se soporta la bulla, el desorden, por eso hay que reubicarlos”, indicó José Muñoz, que tiene una villa en la calle Daule.
El concejal Nicolás Infante dijo que el Municipio no ha podido construir otro mercado debido a la falta de presupuesto y también porque no se ha encontrado un lugar adecuado para dicha obra.
“Hay un terreno, pero los dueños piden demasiado dinero y nosotros esperamos llegar a un acuerdo para adquirirlo y por medio de un financiamiento estatal construir el nuevo mercado para el cantón”, indicó.