- SEP. 29, 2002 - Foto - El País - EL UNIVERSO
En ceremonia militar celebrada en el parque principal de Tulcán fueron incineradas cuatro banderas del pabellón nacional, el pasado jueves.
El acto, que se realiza por vez primera en esta ciudad, llamó la atención a estudiantes, profesores, padres de familia y público que participó del acto castrense.
Los asistentes desconocían el porqué de la quema del símbolo patrio, ante lo cual Ramiro Cáceres, comandante del Batallón de Infantería Mayor Galo Molina, explicó que “toda bandera que esté maltratada o vieja jamás debe ser pisoteada; deberá ser incinerada y sus cenizas recogidas en un cofre”.
“La ceremonia fue para enseñar a los estudiantes que una bandera es el símbolo más grande del ser humano”, y citó la frase de Baltasar Gracián: “Se puede abandonar la patria dichosa y triunfante, pero amenazada, destrozada y oprimida, no se la deja nunca, se la salva o se muere por ella”.