El presidente estadounidense George W. Bush pidió unidad en el Congreso para la aprobación de una resolución que autorice el uso de la fuerza contra Irak.
"Estamos cerca de un acuerdo y pronto hablaremos con una sola voz", afirmó Bush en una breve intervención en la Casa Blanca tras reunirse con un grupo de congresistas republicanos y demócratas que apoyan su política sobre Irak.
En su diálogo con los congresistas, Bush dio su agradecimiento a los representantes que deberán participar en un debate sobre una intervención militar.
"Todos nosotros y muchos otros en el Congreso estamos unidos en nuestra determinación de afrontar una amenaza urgente a Estados Unidos. Con la aprobación de esta resolución enviaremos un mensaje claro al mundo y al régimen iraquí", añadió.
La reunión fue organizada a última hora entre las acusaciones de los dirigentes demócratas de que el Gobierno está utilizando de forma política el discurso bélico hacia Irak para tratar de beneficiar a los candidatos republicanos en las elecciones de noviembre.
El debate sobre una eventual intervención militar de Estados Unidos en Irak desencadenó el miércoles violentas hostilidades verbales y los demócratas acusaron abiertamente a George W. Bush de politizar el tema en contra de los demócratas con la esperanza de influir en las elecciones legislativas de noviembre.
El jefe de la mayoría demócrata del Senado, Tom Daschle, había considerado "escandalosas" las palabras de George W. Bush que afirmaban que el Senado estaba "más preocupado por sus intereses particulares y menos por la seguridad del pueblo estadounidense".