Las autoridades chilenas aspiran a convertir su país en una plataforma para las empresas de la Unión Europea (UE) en América Latina, destacando su estabilidad y resistencia en medio de un continente en crisis y promoviendo las ventajas del acuerdo de libre asociación alcanzado en abril con los Quince.
"Si somos resistentes en los momentos malos, claramente somos muy atractivos en los momentos buenos", declaró en París el ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre, actualmente de gira por varios países de la UE. El país andino siguió creciendo en los últimos meses pese a la crisis que afecta a la región y principalmente a Argentina.
De gira por Europa, donde se entrevista con políticos y empresarios, Eyzaguirre trata de promover lo que se podría llamar la "excepción chilena".
"Como único caso dentro de la región latinoamericana, hemos logrado continuar creciendo. Nos mantenemos absolutamente al día en nuestros pagos. Hemos continuado accediendo con fluidez a los mercados financieros internacionales", explicó.
En rueda de prensa, no dudó en asegurar que Chile cuenta con "el mejor sistema financiero de América Latina. La gente tiene confianza en sus bancos", explicó.
"Chile es una oportunidad inmejorable para constituir un centro de negocios desde donde dirigir las inversiones al resto de América del Sur", explicó Eyzaguirre, que abandonó París este martes rumbo a Holanda y luego Dinamarca, país que ejerce este semestre la presidencia de turno de la UE.
Además de la estabilidad, las autoridades chilenas presentan otras ventajas a los empresarios europeos. Una de ellas es el acuerdo de asociación logrado entre la UE y Chile en abril que establece un Tratado de Libre Comercio que podría entrar en vigencia el próximo año.
Según explicó el presidente de la Asociación chilena de Bancos, Hernán Sommerville, que viaja con el ministro, Chile también tiene la particularidad de tener "capital para acompañar a los inversionistas extranjeros".
Eyzaguirre presentó a los empresarios las "facilidades tributarias presentadas últimamente en un proyecto de ley para las inversiones que se dirijan a América Latina desde la plataforma chilena".
Con esta ley, "si, por ejemplo, una empresa francesa a través de Chile invierte en un conjunto de economía latinoamericana, la tributación que paga en el país de destino, aunque pase por Chile, no es gravada con nuevos impuestos. Se trata de una plataforma tributaria que actúa como una correa de transmisión", explicó.
Respecto a las inversiones en América Latina, el ministro también ofreció la colaboración de empresas chilenas.
"La comunidad inversora chilena fue muy dinámica al comprar activos y desarrollar empresas en países como Perú, Bolivia, Ecuador, Brasil, Venezuela, Argentina", explicó. "En tal sentido, de producirse esta corriente de inversión europea vía Chile al resto de América latina, podría ser muy natural la idea de sociedades entre la comunidad empresarial chilena y europea para tomar posesiones y desarrollar empresas en América Latina".
"El objetivo es generar la sinergia dentro del mercado de exportación entre la tecnología europea y la capacidad emprendedora y los recursos naturales chilenos", subrayó.
La ofensiva chilena en Europa continuará a finales de mes con la visita a París del ministro de Comercio, Jorge Rodríguez, que participará en un seminario dedicado a la economía chilena, organizado por la embajada y el Medef, la principal patronal francesa.