Vulnerabilidad de Estados Unidos
Los atentados terroristas del 11 de septiembre cambiaron la dinámica de Estados Unidos, un país que, desde entonces, sabe lo que es sentir miedo y que es vulnerable.
Además del impacto en la política y la economía, estos hechos dejaron una huella indeleble en los habitantes de este país.
La operación terrorista se cobró la vida de más de 3.000 personas, pero, más allá de ese saldo, el ataque coordinado se convirtió en uno de los capítulos más trágicos de la historia de EE.UU., solo comparable con el ataque japonés contra Pearl Harbor en 1941.
Y, como ocurrió con Pearl Harbor, que lanzó a EE.UU. a intervenir directamente en la II Guerra Mundial, el del 11 de septiembre puso a este país a la cabeza de una guerra global contra el terrorismo, que comenzó en Afganistán y podría continuar en Irak.
Una encuesta indicó que el 40% de unos 5.000 entrevistados en Washington y Nueva York se ha visto personalmente afectado, y el 24% sufre episodios de depresión. Russ Newman, de la Asociación Estadounidense de Psicología, dijo que los atentados “sin duda han tenido un impacto real en la salud mental de este país”.