Jueves 29 de agosto del 2002 El País

Los chachi ofertan 105 frutas afrodisiacas

SAN LORENZO, ESMERALDAS | José Olmos, Redactor

En una granja comunal de 25 hectáreas, los indígenas de La Ceiba tienen 105 especies frutícolas.

El ambiente de dulzura y el aroma a azahares y verdor extasían en la huerta rodeada por un bosque moribundo  que se resiste a sucumbir frente al asedio de los madereros y las palmicultoras. En la granja, decenas de indígenas chachi trabajan con alegría, limpian la maleza, acarician las flores y frutos de los árboles generosos.

Hombres y mujeres laboran sin cesar y demuestran felicidad, porque aquella huerta les ayudó a cambiar sus vidas. Para ellos es un jardín de la suerte en el que cultivan frutas exóticas, afrodisiacas y medicinales. Son 105 especies, entre estas borojó, arazá, jack-fruit y kiwy, cultivadas en 25 hectáreas de la comunidad chachi La Ceiba, 40 km al sureste de San Lorenzo.

El proyecto se inició hace doce años con el apoyo de organizaciones no gubernamentales. Hoy, los comuneros de La Ceiba subsisten con la venta de las frutas y está en marcha la elaboración de mermelada de borojó. Adicionalmente ellos manejan 700 hectáreas del bosque primario.

Hidalgo San Nicolás, presidente de La Ceiba, dice sentirse feliz porque todos cambiaron su forma de vida y de alimentación, pues ellos son los primeros consumidores de los productos. “Sufríamos enfermedades y los niños tenían parásitos, pero eso cambió de un tiempo a esta parte porque las frutas nos han puesto fuertes. Además, con la venta tenemos dinero para comprar ropa y otro tipo de comida”, afirma el dirigente.

Son 33 miembros de la comuna. Trabajan hombres y mujeres y todos tienen derecho a consumir lo que necesiten para su hogar. El resto de la producción se la vende, en frutos y conservas de borojó.

Los ingresos por las ventas promedian los 300 dólares al mes. El 25% es para mejorar la fábrica de conservas, un porcentaje igual para infraestructura comunitaria y el 50% restante se ahorra en un fondo común que se lo reparte cuando los socios deciden.

Hidalgo San Nicolás, Héctor Niño, Marcial Torres, Gustavo Quiñónez y otros comuneros tienen ahora una nueva preocupación: no hay mercado para toda la producción. “Debemos cargar las cajas y salir a San Lorenzo en busca de compradores”, refiere Niño.

Solicita ayuda pública y privada para mejorar su sistema de comercialización y conseguir el registro sanitario de la mermelada de borojó. “Ojalá algún día podamos exportar”, aspira San Nicolás.

Ceibales
La granja  de la comuna chachi, La Ceiba, produce borojó, arazá, jack-fruit, darién, salac, milagrosa, marén, macadamia, aguacate, zapote negro, manzana elefante, níspero, guayabilla y otras frutas.

El de mayor demanda es el borojó, cuya pulpa es rica en proteínas y se lo utiliza como estimulante sexual. 

Cien gramos  de pulpa de borojó contienen lo siguiente: calorías 9,3 gr; agua 64,7 gr; proteínas 1,1; grasa 0,0; carbohidratos 2,47;  fibra, 8,3; cenizas 1,2 gr; calcio, 2,5; fósforo, 160 miligramos; hierro 1,5 gr; vitaminas varias; tiamina 0,30 miligramos; ribloflavina 0,12 gr;  niacina 2,3 gr; ácido ascórbico 3,0 gr.

Cada fruta de borojó se la comercializa a 0,50 centavos de dólar. La mermelada vale 2 dólares el tarro.

Los interesados en comprar deben comunicarse al teléfono (06) 780-314.

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