Domingo 18 de agosto del 2002 El Alquimista

Tres historias diferentes sobre la misma búsqueda

Un fiel se aproximó al rabino Moche de Kobryn
-¿Cómo debo usar mis días para que Dios quede contento con mis actos?
-Solo existe una alternativa: procura vivir con amor - respondió el rabino.

Minutos después, se aproximó otro discípulo e hizo la misma pregunta.
-Solo existe una alternativa:  procura vivir con alegría.

El primer discípulo  se sorprendió:
-¡Pero el consejo que usted me dio era diferente!
-Al contrario - dijo Moche de Kobryn. - Fue exactamente igual.

La certeza y la duda
Cierta mañana, Buda estaba reunido con sus discípulos cuando un hombre se aproximó:
-¿Existe Dios? -preguntó.

-Existe -respondió Buda.

Después del almuerzo, se aproximó otro hombre.
-¿Existe Dios? -quiso saber.

-No, no existe -dijo Buda.
Al atardecer un tercer hombre hizo la misma pregunta: -¿Existe Dios?

-Tendrás que decidirlo tú -respondió Buda.

En cuanto el hombre se fue, un discípulo comentó, indignado:
-Maestro, ¡qué absurdo! ¿Cómo es que da respuestas diferentes para la misma pregunta?

-Porque son personas diferentes, y cada una llegará a Dios por su propio camino. El primero tendrá fe en mi palabra. El segundo, hará todo lo posible para probar que estoy equivocado. Y el tercero sólo cree en aquello que es capaz de escoger por sí mismo.


Continuar en el mismo camino
El monje Lucas, acompañado de un discípulo, se detuvo en una aldea. Un viejo le preguntó:
-Santo hombre, cómo me aproximo a Dios?

-Diviértete, loa  al Señor con tu alegría -fue la respuesta.
Un joven preguntó:
-¿Qué hago para  acercarme a Dios?
-No te diviertas tanto -dijo Lucas.

Cuando el joven se hubo alejado, el discípulo comentó:
-Parece que usted no sabe seguro si nos tenemos que divertir o no.

Lucas respondió:
-La búsqueda espiritual es un puente sin barandilla atravesando un abismo. Si alguien  está muy cerca del lado derecho, yo digo "¡A la izquierda!" Si se acerca al lado izquierdo le digo  "¡A la derecha!". Y así, ellos continúan estando en el Camino.


Reflexión
Las palabras son del pintor ruso Kandinsky (1866-1944):
“Pintar es un arte. Y el arte es un poder que debe ser orientado hacia el crecimiento del alma. Si el arte no realiza este trabajo, el abismo que nos separa de Dios permanece sin  puente.

“El artista debe su talento a Dios, y tiene que saldar esa deuda. Para ello necesita trabajar duro, y saber que él es libre en
su arte, pero no en su compromiso con la vida. Todo lo que él siente y piensa es parte de la materia prima con la que
irá a mejorar la atmósfera espiritual que le rodea.

“La belleza, sea en el arte, sea en la mujer, no puede ser vacía:  tiene que estar al servicio del hombre y del mundo”.

El Alquimista

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