Cuando analizamos a nuestro país descubrimos la belleza y abundancia que tiene. Atributos que, por falta de educación del pueblo y de la mala administración política, no podemos explotar. Nos quejamos de no tener trabajo, dinero, casa, pero ¿debemos esperar que el Gobierno o un superpresidente nos ayude? No. El cambio está primero en nosotros mismos. En tiempo de elecciones los jóvenes debemos pensar en el futuro del país y votar a conciencia. Pienso que si tuviéramos la oportunidad verdadera de participar en la vida política mejoraría la situación, porque el sistema de los gobiernos es el mismo desde hace más de 20 años y los políticos son los de siempre. ¿Cómo podemos hablar de modernización del Estado con una política prehistórica? Necesitamos gente nueva, ideas frescas para el cambio, profesionales con ética y no gente que solo critica a sus enemigos políticos. Hay que saber que la salida de una crisis está en la unidad de la sociedad, empresa y gobierno, y no en una división partidista. Si de nuestros padres heredamos una sociedad corrupta, tenemos que construir el camino y no el que se nos imponga. Debemos hacer escuchar las voces con un voto bien pensado. No queremos que nuestros hijos o nietos nos reprochen una sociedad injusta y cruel.
MARCO FALCONES
Estudiante de Ingeniería Industrial