El largometraje se basa en la obra Un hombre y un río, del escritor Horacio Hidrovo Peñaherrera.
La historia que vivió Celestino Vera y su familia hace más de 90 años y en la que se conjugan el crimen, la venganza, el amor y la soledad, que fue inmortalizada en el libro Un hombre y un río, de Horacio Hidrovo, es el guión de una película del mismo nombre que se filma en varias ciudades manabitas.
La historia se inicia en el sitio Rabo de Caña, del cantón Santa Ana, a raíz del asesinato del agricultor Martín Vera por parte de su vecino de apellido Rosado, a causa del robo de un chancho, provocó la venganza de los hijos de la víctima, pero uno de ellos, Celestino, es apresado y condenado a ocho años de prisión.
Al recobrar su libertad fallece su esposa Casilda. Su hijo, Valentín, emigra en busca de fortuna, mientras que su hija Rosaura se enamora del único sobreviviente de la familia Rosado, quien la seduce, pero por venganza la entrega a otro hombre.
Al conocer el hecho, Celestino ataca a Rosado y lo da por muerto, mientras que él huye, al igual que su hija.
Esta es parte de la trama de Un hombre y un río, que recrea las costumbres, el drama, los sueños y la idiosincrasia del hombre manabita.
La producción del filme está a cargo de la empresa Cinemar y la Universidad Eloy Alfaro de Manta.
El director de la película, Franklin Briones, señala que “Hidrovo en su libro revive lo ocurrido y demuestra lo que es el desarraigo, la soledad y la violencia; además capta como ningún otro lo que somos los manabitas y la violencia primitiva que lleva a una venganza”, señala.
Las locaciones están ubicadas en Manta, Santa Ana, Portoviejo y otros poblados.
Los actores son manabitas en su mayoría: Raymundo Zambrano, representa a Celestino; Ricardo Briones, es Valentín; Antonio Pico, personifica al hombre del río; Rosa Moreira, es Rosaura; Carlos Quinto Cedeño, es Rosado. A ellos se unen el cubano Carlos Martínez y el colombiano Jaime Bonelly.
La filmación se encuentra actualmente en el 70% de avance, y si bien ha sido modernizado es en esencia lo mismo que escribió su autor.
El proyecto de esta película nació luego que varios actores decidieran llevar a la pantalla algo que demuestre cómo es la gente de Manabí y contaron con el apoyo del rector de la Uleam, Medardo Mora.
Briones dijo que el proyecto se inició el pasado 13 de julio y la rodación durará hasta el 21 de agosto.
PELÍCULA
El estreno del filme se hará el próximo mes de septiembre durante el Festival Internacional de Teatro que se realizará en Manta.
Para la filmación se han invertido aproximadamente 100.000 dólares, de los cuales la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manta entregó más de 25.000 dólares.
También la universidad dio los equipos de producción y vehículos para transportar a los actores. La empresa privada hizo aportes económicos para la filmación.
Cuarenta y seis personas distribuidas en las áreas de producción y actores participan en la película.
Las filmaciones en Manta y Santa Ana contaron con la presencia de decenas de curiosos, algunos de ellos incluso hicieron de extras.
Los hechos que narra la obra de Horacio Hidrovo ocurrieron hace 90 años, pero fueron adaptados a la época actual.
Actores con experiencia y coincidencia
Entre el grupo de actores manabitas está Raymundo Zambrano, quien ha hecho famoso a su personaje Don Pascual, pero también hay noveles actores como Rosa Moreira y Genaro Macías.
Incluso este último, que personifica a Rosado en su infancia, “fue descubierto por accidente”, recordó Zambrano, ya que el pequeño –oriundo del sitio Agua Fría– resultó actor por naturaleza propia.
“Yo pasaba por un puente y ellos me gritaron Rosadito, me uní a ellos y ahora estoy en la película”, comenta el pequeño de 11 años.
Zambrano, quien representa en la película a Celestino Vinces, destaca que “la novela dibuja al prototipo manabita, no por la tragedia sino porque habla de lo que somos en esta provincia”, y por eso no oculta su satisfacción por formar parte de esta producción ecuatoriana “de la que se ha hecho más de lo se esperaba”.