Ecuador incrementó sus ventas de plátano o verde, como se lo conoce localmente, en el primer semestre del 2002. Este rubro superó los 12 millones de dólares de ingresos y las 50 mil toneladas, 28% más de lo que se exportó el año pasado en ese mismo período, según los datos proporcionados por Soniconti, empresa agrícola de la elaboración de estadísticas.
El plátano alcanzó en este semestre los niveles de las exportaciones de madera y automotores, productos no tradicionales, y que también superaron los 12 millones de dólares. En el caso de los vehículos, con una caída del 76%.
Desde 1999 se registra un crecimiento de las ventas del plátano, a excepción del 2000, cuando los ingresos fueron 0,5% menores.
Un factor que ha influido en este comportamiento es la demanda generada por los emigrantes, especialmente a Europa Comunitaria. El 34% del plátano que llega a ese mercado es ecuatoriano, destacan las compras de Bélgica, Reino Unido y España, dijo el analista agrícola Sergio Seminario en un informe.
Consideró que de mantenerse este crecimiento es probable que se cierre el 2002 con la cifra récord de veinte millones de dólares exportados.
Seis años atrás no se vendía nada a Europa, dijo Lupe de Farías, de Expo-Impo Pavar, productora y exportadora de plátanos. Explicó que los latinos en el exterior han subido la demanda del producto.
Sin embargo, en El Carmen –cantón manabita que concentra estos cultivos– existen problemas de calidad por la falta de tecnificación y cuidados en las plantaciones, según Estela Garzón, productora de la zona. En el país se cultiva plátano en 82.341 hectáreas.
Seminario recomendó iniciar un estudio para mejorar la calidad y el precio, pues el plátano de Colombia se cotiza entre 2,50 y 3,50 dólares sobre el producto nacional.
Esto se debe, dijo Garzón, a que el producto de Colombia, México y Centroamérica llega en mejores condiciones a Estados Unidos porque esos países están más cerca al mercado norteamericano.
Estela de Farías dijo que también se deben equipar los buques con sistemas de refrigeración que permitan mantener en buenas condiciones al plátano, producto más perecedero que el banano.