- AGO. 14, 2002 - Foto - El País - EL UNIVERSO
El problema del alcoholismo no solo es de Chical y Maldonado sino de toda la provincia de Carchi. Semanas atrás, el intendente de Policía de Carchi, José Cruz Pozo, anunció un plan para combatirlo. Establecía como sanción la limpieza de las calles para la persona que ingiera licor en espacios públicos.
La idea no pasó pues, según Cruz, se opusieron las organizaciones de derechos humanos. “Hoy estudiamos otros mecanismos”, señaló. Dijo desconocer cifras, pero citó que en Tulcán, la Policía detiene a unas diez personas por semana, por hacer escándalos en estado etílico.
El vicario pastoral de Carchi, Vicente Ponce, afirmó meses atrás, que el porcentaje de alcoholismo bajará cuando la gente salga de la pobreza. “Biológicamente, cuando le falta calorías el pobre bebe más y eso le mantiene altivo”, mencionó.