- AGO. 04, 2002 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
Los anuncios del Fondo Monetario Internacional (FMI) de que negocia millonarios préstamos con Uruguay, Argentina, Brasil y Ecuador, llevan a analizar las ventajas de un acuerdo con el organismo.
“Eso es un simple enunciado, no puedo imaginar que el Fondo Monetario Internacional entregue ayuda millonaria a nuestros países”, comentó Leonardo Vicuña, director del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad de Guayaquil.
El analista indicó que en el caso de Ecuador, para un crédito de 240 millones, el FMI “nos obliga a hacer una Reforma Fiscal en la que se compromete el 70% de los recursos obtenidos por el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), es decir, 280 millones de dólares por año”.
Según Vicuña, la obligación del Estado es de comprar Bonos Global recién en noviembre del 2006, pero el Fondo nos obliga, con cuatro años de anticipación, a asumir una verdadera preasignación.
También está exigiendo que el 10% de los fondos asignados en la Ley de Transparencia Fiscal sean eliminados, “por lo que para el caso del Ecuador no hay tal ayuda millonaria sino una política de asfixia”, afirmó.
En cambio, el analista Jorge Ambram se mostró positivo en que Ecuador logrará un acuerdo con el FMI, pero advirtió que la demora se da porque el organismo está atendiendo aspectos urgentes en las economías de otros países de América del Sur, como Argentina y Brasil.
Ambram señaló que Ecuador no está en una situación de crisis grave, por eso los recursos que espera recibir del Fondo (240 millones de dólares) son menores a los aspirados por otras naciones.
“La firma es segura, lo que pasa es que en Ecuador se quiere lograr un acuerdo lo antes posible”, indicó.
Agregó que el país tiene a la dolarización que lo inmuniza de crisis cambiaras aunque no está libre de alguna crisis económica, “pero no hay signos para que esto se produzca”.