Argentina, con una caída proyectada para este año de 13,5%, detonó la recesión que América Latina comenzó a sufrir a partir de este año al acentuar las dificultades internas en sus países vecinos, estimó hoy la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
En un informe sobre las perspectivas regionales, la Cepal proyectó que la economía de la región registrará una caída de 0,8% en su Producto Interno Bruto (PIB) en 2002.
Por países, el organismo adelantó para 2002 caídas del PIB de 13,5% para Argentina, de 5% para Uruguay, 3,5% Venezuela, 1,5% Haití y 1% para Paraguay.
Mientras, estimó un leve repunte para Perú y la República Dominicana, con un aumento de 3,5%; seguidos de Chile, Ecuador, Honduras, El Salvador y Nicaragua, con 2,5%; Costa Rica y Guatemala 2%; Bolivia y Brasil 1,5%; Colombia, Cuba y México 1%; y Panamá 0,5%.
Si se excluyera de esta proyección el brusco descenso del crecimiento estimado para Argentina, la región se expandiría este año un 1%, estimó el organismo multilateral en su informe "Situación y perspectivas. Estudio económico de América Latina y el Caribe 2001-2002".
Según la CEPAL, la recesión que desde hace cuatro años sufre Argentina acentuó en la mayoría de los países de la región las dificultades causadas por problemas internos y los sucesivos "shocks" sufridos en años anteriores.
En la magnitud de esta crisis, advirtió, se vislumbra el "mayor peligro" de desatar una "crisis sistémica de la región".
La CEPAL identificó los principales "canales de transmisión del contagio argentino" y destacó entre ellos la caída del comercio de bienes y servicios, las menores remesas de trabajadores migrantes, principalmente de los vecinos Bolivia y Paraguay, y las mayores percepción de riesgo de los inversionistas directos.
Argentina, según el organismo, es también la gran responsable de la "hipersensibilidad" que afecta en estos momentos a los mercados financieros y de la "fragilidad" que presentan los sistemas bancarios.
Dentro de este contexto, Uruguay se presenta como el país más afectado al resentir en los primeros cuatro meses de este año una fuerte disminución de sus exportaciones (-32%), el aumento de su riesgo país y la pérdida de sus reservas nacionales.
"Los costos directos de la crisis se estiman en algo más de dos puntos porcentuales del PIB de Uruguay", estimó la CEPAL.
En Brasil, pese a que su economía es tres veces mayor que la Argentina, la recesión en este país hizo caer las exportaciones de productos manufacturados en un 6%, según el organismo.
En Paraguay, la crisis hizo caer las exportaciones a Argentina dos terceras partes y agudizó los problemas internos ya existentes, mientras que Chile fue el país que resintió en mayor medida la caída en las utilidades de sus empresas con filiales en Argentina.
El informe de la CEPAL también destacó la incidencia del "complejo entorno externo" en el desarrollo del cuadro recesivo en América Latina.
Con la "esperanza" de que a partir del segundo semestre de este año se registren signos de recuperación de la economía latinoamericana, la CEPAL proyectó para 2003 una expansión de 2,5% a 3%.