La polémica entre la dirigencia afecta a los tableristas del país, quienes se sienten perjudicados.
Mientras que los dirigentes de ajedrez en el país se enfrentan en una lucha incontrolable, los deportistas se alejan de los escenarios deportivos, donde hace seis meses no se organiza ningún torneo de carácter nacional.
El desacuerdo o la pugna en el ajedrez ecuatoriano empezó con la reelección de Eduardo Mieles Viteri para el período 2002-2006, por las irregularidades que se produjeron en su mandato de 1997 al 2001, según manifestó Luis Vaca Valencia, presidente de la Asociación Provincial de Ajedrez del Guayas.
La ley del deporte impide la reelección de los directivos pero la Ecuatoriana de Ajedrez realizó una reforma a sus estatutos para hacer posible la permanencia de Mieles al frente de la Federación por otro período.
Vaca demostró su descontento por la reforma de estatutos de la Federación Ecuatoriana de Ajedrez (FEDA), que preside Mieles, a vísperas de las elecciones.
“El ajedrez nacional ha caído en una debacle sin precedentes porque se viola la Ley del Deporte”, dijo Vaca.
Ante las acusaciones, Eduardo Mieles indicó que “el tema en fondo y el objetivo de todas la federaciones provinciales es llegar al Comité Olímpico Ecuatoriano (COE)”.
Mieles recalcó que la elección se realizó entre seis asociaciones legalmente constituidas: “cinco de ellas me eligieron: Carchi, Pastaza, Loja, Tungurahua y Pichincha”.
Además admitió que él no conoce cómo ellos (las federaciones provinciales) podían elegir un directorio con personas que no calificaban. “La única manera de hacerlo es poniendo un ejemplo: por Manabí, a Juan Piguave, quien no contaba en la asamblea ni mucho menos estaba acreditado”.
Mieles acotó que su posición es trabajar por el ajedrez ecuatoriano, que a él no le importan las polémicas y seguirá luchando en beneficio de los deportistas.
Vaca señala irregularidades
Luis Vaca aseguró que entre las irregularidades de Mieles están: el haber participado en forma arbitraria en representación del Ecuador en la Olimpiada Mundial en 1998, aprovechando su condición de presidente de la FEDA.
Otro es el desconocimiento de la participación en los torneos inscritos por la FEDA en la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) para conseguir puntaje ELO Internacional o Normas de Maestros; la presencia de un jugador fantasma, el peruano Carlos Magno Oblita, en el Torneo Internacional Copa COE.
Otra de las acusaciones sobre Mieles es que hizo participar al juez Antonio Valdez Cuenca en el campeonato panamericano juvenil que se jugó en Macas, Morona Santiago, pero no inscribió su nombre en la FIDE; y la entrega de una computadora valorada en $ 12.000 a su hijo Eduardo Mieles Palau, quien es un destacado ajedrecista; pero otros deportistas que son campeones sudamericanos, panamericanos y mundiales no han recibido ningún beneficio de la FEDA.
Vaca señala a Mieles como “un traidor y malagradecido” con la provincia del Guayas, y sobre todo, como un prepotente.