Los 14 mil empleados de la salud y los 120 mil educadores cumplieron hoy con el primer día de paralización que tiene el carácter de indefinido. Ambos gremios están hoy unidos bajo la consigna de no trabajar y han dicho que la medida se terminará en el momento que les acrediten los valores adeudados por retraso en el pago de sueldos e incrementos prometidos por el Gobierno.
Los trabajadores de la salud protestan por el incumplimiento de los incrementos de sus sueldos de los años 2000, 2001 y 2002, lo cual representan 11 millones de dólares. Además piden la derogación del proyecto de municipalización, explicó Ítalo Benavides, vocero de la Asociación de Trabajadores del Ministerio de Salud (Asuntramis).
“El causante intelectual es el Gobierno”, explicó Benavides, quien se queja por la falta del dinero que se les adeuda desde hace dos años.
María Palma, representante del Sindicato Único de Trabajadores, señaló que así como se atiende a los demás sectores se debe atender “a nuestro gremio”.
Paralelamente, los maestros realizan un paro de actividades en demanda del pago de sus haberes, los cuales no son transferidos aún por el Ministerio de Economía.
Ernesto Castillo, presidente de la Unión Nacional de Educadores (UNE), indicó que el plazo para el pago terminó el 5 de julio por lo cual inician una radicalización en demanda de ser atendidos por las autoridades gubernamentales.
Contrariamente a lo anunciado hoy por el ministro de Salud, Patricio Jamriska, quien anunció la suspensión del paro, tampoco se prestó atención en consulta externa.
"El paro ha sido suspendido", dijo el ministro, que informó que sostuvo una reunión con el sindicato en la cual llegaron al acuerdo de suspender el paro e ir a un diálogo completo para buscar soluciones a la situación. "Tenemos todo convenido y firmadas las actas correspondientes de un acuerdo global en todo", agregó, en declaraciones a la AFP.
Jamriska sostuvo que su despacho ha cumplido con los compromisos contraídos y que los miembros del sindicato que convocó al paro han actuado con irresponsabilidad.
Explicó que los valores que está reclamando el sindicato de los trabajadores del sector de la salud corresponden a los años 2000 y 2001 y que "esas cantidades nunca estuvieron presupuestadas". A once millones de dólares asciende la cifra que requieren las 22 provincias del país.
Jamriska dijo que él ingresó al ministerio en enero de 2001 cuando ya estaba en vigencia el correspondiente presupuesto y que "todo el mundo sabe que eso no se puede cambiar para hacer incrementos".