Autoridades provinciales se reunieron la tarde de ayer con funcionarios del Gobierno.
Con la suspensión de los trabajos en el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) y el bombeo de petróleo por el SOTE, se radicalizó el paro en la provincia de Napo, mientras se mantiene incomunicada a la Amazonia.
Las obras en el OCP se paralizaron desde la madrugada de ayer; se afectaron el tramo 2 de la línea del oleoducto y la construcción de las estaciones de bombeo en Sardinas y Páramo, a lo largo de 70 kilómetros.
Ignacio Viboud, gerente del proyecto, informó que si se mantienen los cortes en la carretera hacia la Amazonia, se paralizará en dos días la construcción de la estación de Cayagama y Amazonas.
Ayer más de mil empleados de la empresa Techint, contratista de OCP, en los campamentos de Papallacta y Baeza interrumpieron sus actividades por el cierre total de la vía que une a Napo con Sucumbíos y Orellana.
El segundo día de paro se caracterizó por la destrucción de los puentes que unen Quito con Baeza.
Un grupo de empleados del cantón Quijos y miembros del comité provincial de paro sacaron las planchas de hierro de los puentes y las lanzaron al río.
Cuatro puentes están destruidos: Quijos Uno, El Salado, La Victoria y el Papallacta.
El paro de carácter progresivo, al mediodía de ayer se extendió a Papallacta y al cantón Arosemena Tola. Los pobladores de Papallacta y Cuyuja, con barras y una pulidora, dañaron los puentes de estructura metálica y cortaron el paso de vehículos.
Ni la comisión de enlace del paro, que salió del Chaco hacia Quito para hablar con los ministros de Gobierno y de Obras Públicas, se salvó de los inconvenientes.
En el puente Quijos Uno, el prefecto del Napo, Édison Chávez; el vicealcalde de Quijos, Raúl Pazos, y Homero Erazo, representante de los ganaderos, entre otros, tuvieron que colocar los tablones que llevaron en una camioneta para continuar con su viaje.
Los moradores de Papallacta, Cuyuja, Baeza, Borja, entre otros, se tomaron la vía lastrada colocando montículos de cascajo, palos, piedras y quemaron neumáticos.
“El sueño de tener una vía asfaltada viene desde hace más de 30 años y ninguna autoridad hace nada”, expresó Jaime Puetate, un ganadero que apoya la medida.
En la mañana, unas 80 personas lograron salir caminando más de 12 horas desde Baeza hasta Papallacta.
Los manifestantes no descartaban tomarse las tres plantas de agua potable que alimentan al sur de Quito, en caso de que el Gobierno no atienda sus demandas.
Petroecuador informó ayer que continúa suspendido el bombeo de crudo por el Sistema del Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) y que si el paro en la provincia de Napo no se soluciona hasta mañana, habrá que detener la producción petrolera nacional, por la falta de capacidad de almacenamiento en Lago Agrio.
PETRÓLEO
Marcelo Proaño, gerente del Sote, informó ayer que desde las 04h30 del pasado lunes se han dejado de enviar a la terminal marítima de Balao (Esmeraldas) 740 mil barriles de crudo para exportación.
En el puerto de Balao aún se mantiene una reserva de 2,2 millones de barriles, volumen que puede soportar unos 15 días de ventas al extranjero.
Los manifestantes impiden el bombeo de crudo y el producto que llega desde los pozos de otras provincias del Oriente es guardado en los tanques de reserva de la estación de Lago Agrio.
Según Marcelo Proaño, diariamente se reciben más de 300 mil barriles y ayer solo quedaba una capacidad de almacenamiento de 500 mil barriles en dos unidades.
La vía interoceánica fue habilitada por la compañía Odebrech, encargada del asfaltado del tramo Puerto Libre-El Carmelo y se convirtió en la única salida desde Sucumbíos y Orellana.