Sábado 15 de junio del 2002 Lo Máximo

Jóvenes talentos y el reto de convertirse en estrellas

Cinco jóvenes del país decidieron participar en un concurso como un puente para cumplir el sueño más importante de sus vidas: cantar profesionalmente.

Cuando se conjugan anhelos, oportunidades y talento, no importa si se utiliza el mismo método de otra persona o país para alcanzar el objetivo, lo que importa es luchar por lo que se cree que realmente vale la pena. Así piensan cinco chicos (Juan,  Maribel, Jorge, Mariela y Ángela) de diferentes provincias del Ecuador que participan en el concurso de televisión  Reto Tampico.  Más que los premios que obtendrá el ganador en esa competencia, lo que les interesa es desarrollar su vocación y sienten que esta es una oportunidad que no quieren desperdiciar.

Ninguno tiene educación musical formal, aunque algunos, como Juan Chávez, un quiteño de 20 años, se relacionaron con la música de manera informal.  A los 15 aprendió a tocar guitarra cuando un amigo olvidó el instrumento en su casa. “Me compré un librito que decía que podía aprender a tocar rápidamente, no dudé y lo adquirí”, comenta.

La manabita Maribel Hernández (25) y la  guayaquileña Mariela Vallejo (20) aprendieron a cantar de oído a los 5 y 4 años, respectivamente.
Jorge Carvache (21), en cambio, formó en su colegio una banda de rock y otra de pop.  Con la primera le fue mal “porque era un concurso de música inédita y nosotros participamos con un cover de un grupo conocido”.  En el segundo intento tampoco tuvo éxito porque “la gente quería resultados inmediatos”.

Contar con el apoyo de los padres y toda la familia es fundamental para un artista,  sin embargo hay algunos que no comprenden la aspiración de sus hijos.  Maribel y Juan saben de eso.  Debido a que durante el concurso ellos están incomunicados, ambos se han sentido doblemente afectados.

Mucha disciplina
La vida artística no es fácil.  Estos chicos han aprendido que es necesario mantener una dieta sana, ser organizado y disciplinado y alejarse de la familia. 

Además están conscientes de aquello y dispuestos a todo con tal de perseguir sus ideales.  Para ellos ser músicos es mucho más serio que tener un título profesional en comunicación social, publicidad, ingeniería mecánica, auditoría o cualquier otra carrera con las que hasta antes del concurso estaban involucrados. “Es necesario que sigas tu vocación porque solo se es feliz cuando uno hace lo que le gusta”, dice Juan.

Ellos se sienten satisfechos por lo que aprendieron durante los dos meses que estuvieron juntos todos los participantes. “Recibimos clases de vocalización, danza, dominio escénico, expresión artística y corporal. Hay que valorar cómo la música no solo vincula al canto sino también a otras artes como el teatro”, señala Maribel.

Juan comenta que aprendió cómo  adentrarse en la canción y describir con el cuerpo la historia que se interpreta.
Ángela asegura que vivió una de sus mejores experiencias porque compartió el escenario con Pamela Cortés, su artista favorita.

Jorge y Juan componían canciones desde antes de ingresar al concurso. “Mi primera experiencia fue al escribir  la letra Me basta mirarte cuando estaba en el colegio”, recuerda Jorge.

 Juan escribió algunas canciones, pero su sueño es que las escuche un público numeroso. 

Jorge, Juan y otro compañero que ya no está en el concurso compusieron dos temas, que ahora son la canción que identifica al concurso: Sueños y La danza en la selva. “Es un trabajo colectivo, los demás aportaron con una frase de lo que sentían en el momento de escribirla”, dice Jorge.
A medida que el programa elimina a alguno de sus participantes, los semifinalistas adquieren también más dedicación y profesionalismo, pues en cada show interpretan temas de varios géneros.

 Juan expresa que nunca había interpretado una canción de Julio Jaramillo; “sin embargo, para el concurso lo tuve que hacer pese a que no me gustan los temas nacionales”. 

También han cantado en inglés, lo que para ellos es un doble trabajo. 
Ellos sienten que han ganado una batalla y ahora tienen fuerzas para trabajar hasta conseguir el éxito.  Saben que conseguirlo depende de la constancia y optimismo que apliquen a su vida.

Lo Máximo

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.