El contralmirante Raúl Rivas dijo ayer que conoció de la adjudicación, a Panamerican Organization Properties (POP), del contrato para la adquisición de dos helicópteros Bell para la Marina, sin existir un informe técnico.
Según él, la adjudicación, notificada por el entonces comandante de la Marina, Cristóbal Moncayo, el 12 de diciembre del 2001, constaba en el oficio de esa fecha, sumillado con las iniciales del entonces jefe de Estado Mayor, Timoshenko Guerrero.
Así lo afirmó Rivas durante su testimonio indagatorio ante la Corte Militar, en el caso que investiga las irregularidades en la fallida compra de los helicópteros.
Aseveró que al conocer de la adjudicación, indicó a Moncayo que aún no se emitía el informe técnico. En respuesta, este le ordenó elaborar el documento, cuyo proceso inició con el estudio de las ofertas de POP, Eurocopter y Macrotec.
Según el Comité de Contrataciones, presidido por Rivas, las tres ofertas eran técnicamente aceptables, salvo inconvenientes.
Por esta razón se declaró al proceso no concluido, pese a que se escogió como primera opción a la POP.
La intención, según Rivas, era exigir a la POP las garantías de funcionamiento y operatividad de equipos y sistemas de las naves. Esto le generó un llamado de atención de Moncayo, quien lo acusó de impedir la adquisición en tiempos de guerra.
Tras días de estudio, la comisión técnica presentó un segundo informe en el que POP queda como tercera opción. El documento es anulado por Moncayo. Al final esa compañía es adjudicada.
Indicó que en el informe de Contraloría se enteró de dos adjudicaciones a POP: 12 de diciembre del 2001 y 22 de enero del 97.